11/01/2026 - Edición Nº1069

Sociedad


Década del Envejecimiento Saludable

Vacunación y longevidad: una herramienta clave para un envejecimiento saludable

15/12/2025 | La OMS advierte sobre las desigualdades en la expectativa de vida y destaca el rol de las vacunas para prevenir enfermedades que impactan con mayor fuerza en la población adulta mayor. Especialistas subrayan su importancia a partir de los 50 años.



El aumento de la expectativa de vida es uno de los mayores logros sanitarios de la humanidad, aunque no se distribuye de manera equitativa entre los distintos grupos sociales y económicos. Así lo advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su plan para la Década del Envejecimiento Saludable 2020-2030, donde señala que persisten profundas desigualdades en la longevidad a nivel global.

Entre las estrategias para mejorar la calidad de vida de las personas a medida que envejecen, la OMS destaca el acceso oportuno a vacunas esenciales. En la misma línea, el Manual de Autocuidado de la Persona Mayor en la Década del Envejecimiento Saludable, elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación, subraya que las vacunas son herramientas seguras, eficaces y disponibles para prevenir enfermedades infecciosas que pueden generar un fuerte deterioro funcional en edades avanzadas.

La vacunación ha demostrado, a lo largo del último siglo y medio, su impacto decisivo en la expectativa y la calidad de vida”, explicó Inés Morend, especialista en medicina interna, terapia intensiva y nueva longevidad. Según detalló, la inmunización en etapas de mayor vulnerabilidad -durante la infancia y a partir de los 50 años- favorece la generación de anticuerpos que protegen frente a enfermedades que comprometen la autonomía y la sobrevida.

Las infecciones respiratorias representan uno de los principales riesgos para la salud de las personas mayores, no solo por su potencial letal, sino también por las secuelas que pueden dejar incluso después de superadas. Morend advirtió que con el avance de la edad disminuye la eficacia del sistema de defensa de las mucosas del aparato respiratorio, lo que impacta directamente en la oxigenación del organismo.

Estas infecciones reducen la saturación de oxígeno y provocan sufrimiento celular. El cuerpo prioriza el suministro a órganos vitales como el corazón, los pulmones y el cerebro, en detrimento del músculo y del sistema digestivo. Por eso, muchas personas mayores quedan más frágiles tras atravesar una infección respiratoria”, explicó la especialista.

En ese contexto, una revisión de 155 estudios científicos publicada a fines de octubre en el Journal of the American Heart Association reveló que las infecciones por influenza y Covid-19 multiplican entre tres y cinco veces el riesgo de infarto de miocardio o accidente cerebrovascular (ACV) en las semanas posteriores al cuadro infeccioso.

Los investigadores concluyeron que aumentar las tasas de vacunación contra la gripe, la Covid-19 y el herpes zóster podría reducir de manera significativa la incidencia de eventos cardiovasculares. De hecho, una revisión de evidencia previa mostró una disminución del 34% en los eventos cardiovasculares graves entre las personas vacunadas contra la gripe en comparación con quienes no recibieron la inmunización.

Morend remarcó, además, la responsabilidad de los equipos de salud en la promoción de la vacunación en esta etapa de la vida. “Los médicos que atendemos adultos, especialmente mayores de 50 o 60 años, debemos priorizar la vacunación antigripal y antineumocócica. Así como medimos la presión arterial, también debemos indicar las vacunas”, sostuvo.

En la Argentina, la vacuna antigripal forma parte del Calendario Nacional de Vacunación y se aplica de manera gratuita a la población priorizada, que incluye a las personas mayores de 65 años y a quienes presentan factores de riesgo. Para este grupo etario, el calendario contempla la vacuna antigripal adyuvantada, diseñada para generar una respuesta inmunológica más robusta.

Además, a partir de la temporada 2025, esta formulación también se encuentra disponible en el ámbito privado para personas mayores de 50 años, ampliando las opciones de prevención para un envejecimiento más saludable y con mejor calidad de vida.