Fabián Medina no duda: detrás de la agenda laboral y previsional que impulsa el gobierno de Javier Milei hay un riesgo sistémico que excede el debate técnico. Según el economista, si se aplican los cambios tal como fueron planteados, la Argentina podría entrar en un nivel de informalidad “propio de las economías periféricas más precarias de la región”. Y lo dice con números: “Hoy estamos en 55% de informalidad. Con la eliminación del monotributo y las nuevas reglas, pasaríamos a 70%. Con 70% de informalidad, Argentina se vuelve inviable”.
Lo que Medina expone es un tablero donde el ajuste laboral no convive con incentivos al empleo, sino con una recesión profunda, caída del salario real y un Estado sin capacidad regulatoria. “Si vos dejás que el trabajador negocie solo contra una empresa, siempre pierde. Es un acuerdo leonino. No se puede armar un país así”, planteó.
Uno de los ejes más delicados de la entrevista fue la posible eliminación del monotributo. Medina explicó que las categorías A y B reúnen a 2,6 millones de trabajadores y cumplen un rol clave en la recaudación, la formalidad y la facturación mínima del sistema.
Para el economista, forzar su salida hacia un régimen de autónomos —con aportes mínimos arriba de los 100.000 pesos mensuales— empujaría a una masa gigantesca hacia la informalidad.
“Si eliminan el monotributo ahora, dos millones de personas se van directo al trabajo en negro. Eso solo te dispara la informalidad al 70%. Es Perú en los 90”, afirmó.
Además, el esquema que baraja el Gobierno no resuelve el costo de la obra social, ni los esquemas de facturación diferenciada, ni los beneficios para pequeños prestadores: “No hay sistema económico que funcione con 7 millones de responsables inscriptos. No existe”.
Medina también analizó la reforma laboral que los gobernadores negocian con el gobierno nacional. Para él, el enfoque está “mal orientado” porque privilegia la visión empresaria sin considerar la estructura productiva argentina.
Los puntos más preocupantes, según enumeró:
Para Medina, este modelo “no genera empleo”, sino que precariza aún más lo existente. “Con salarios variables, ¿cómo comprás una heladera en 12 o 18 cuotas si no sabés qué vas a cobrar en seis meses?”, cuestionó.
El economista también se detuvo en el capítulo previsional. Según detalló, el Gobierno busca:
Medina fue tajante: “Una pensión que dura un año es una sentencia a la indigencia. No estás rompiendo un privilegio, estás destruyendo la vida de personas mayores”.
Además, alertó que el gobierno no está ampliando la base de aportantes, que sería la única forma sostenible de fortalecer al sistema: “Yo incorporaría 600.000 trabajadores solo regularizando a las aplicaciones. Pero si proponés reglas que expulsan al mercado formal, no hay forma de que el sistema se sostenga”.
Medina dio una última advertencia: una reforma laboral agresiva combinada con informalidad creciente puede fracturar no solo el mercado de trabajo, sino la estructura misma del país. “Si vos generás 70% de informalidad, no hay capitalismo posible. No funciona ni la producción ni el consumo ni la recaudación. Es un país inviable”.
El economista concluye que la Argentina enfrenta un punto de inflexión: o reconstruye un sistema que fomente empleo formal, productividad y reglas previsionales claras, o quedará atrapada en una espiral de pobreza estructural, recesión permanente y desigualdad creciente.