El debate sobre si Duro de Matar (Die Hard) pertenece al género navideño ha dividido a los cinéfilos durante décadas. Mientras que algunos sostienen que la ambientación en Nochebuena y la banda sonora festiva son suficientes para clasificarla como tal, otros argumentan que se trata puramente de una cinta de acción. Recientemente, Macaulay Culkin, el protagonista de Mi pobre angelito, decidió intervenir en la discusión.

La opinión de Culkin no es una más del montón, ya que su papel como Kevin McCallister lo convirtió en un referente absoluto de las producciones de temporada. Según el actor, existe una diferencia fundamental entre una película que simplemente transcurre durante las festividades y una que depende intrínsecamente de ellas para que su trama tenga sentido.
Macaulay Culkin afirmó que Duro de Matar no es una película navideña. En sus propias palabras: "Está ambientada en Navidad, pero si fuera el Día de San Patricio, seguiría funcionando. Pero no podrías hacer Mi pobre angelito en el Día de los caídos". Con esta comparación, el actor resalta que mientras John McClane lucha contra terroristas en un contexto circunstancial, la soledad de un niño y el abandono accidental de su familia están ligados a la logística y el sentimiento específico de las vacaciones navideñas.

La lógica de Culkin sugiere que el motor de la trama es lo que define el género. En el caso de la cinta protagonizada por Bruce Willis, el robo al Nakatomi Plaza es un evento de acción que podría adaptarse a cualquier festividad o reunión corporativa masiva sin perder su coherencia. Sin embargo, en la obra de Culkin, la Navidad es el catalizador de los vuelos sobrevendidos, el caos familiar y el deseo de reconciliación, elementos que no tendrían el mismo peso emocional en una fecha como mayo.