Durante años, una de las anécdotas más virales de Hollywood ha sido la de Matt Damon rechazando el papel protagónico en Avatar. Según el actor, James Cameron le ofreció interpretar a Jake Sully a cambio de un generoso 10 por ciento de las ganancias de la película, lo que habría significado una fortuna sin precedentes (teniendo en cuenta que la primera hizo más de 2.700 millones de dólares). Sin embargo, el director ha decidido poner fin al mito.

Cameron aclaró en una entrevista reciente que, si bien existió un contacto inicial con la estrella de Bourne, las negociaciones nunca llegaron a una etapa formal ni se discutieron detalles específicos del personaje. El cineasta explicó que se trató simplemente de una charla sobre disponibilidad técnica, la cual terminó rápidamente debido a los compromisos previos del actor. Según sus palabras, el director ni siquiera recuerda haberle enviado el guion.
Respecto a la supuesta oferta económica que atormentaba al actor, el director fue tajante al señalar que la realidad es "algo diferente". Cameron explicó que Damon pudo haber mezclado sus condiciones habituales de contratación con esa charla informal, pero que bajo ningún concepto se le ofreció tal porcentaje de la recaudación. "Si, en su mente, eso es lo que habría hecho falta para que hiciera Avatar, entonces no habría ocurrido. Créanme en eso", sentenció.

A pesar de la corrección pública, Cameron no guarda resentimientos y destacó la integridad profesional de Damon al rechazar el proyecto personalmente para cumplir con sus obligaciones en la saga de espionaje. El director valoró el gesto como un acto honorable, pero quiso restarle peso a la carga emocional que el actor suele mostrar en las entrevistas. "Así que está libre de culpa y ya no tiene que castigarse más. ¡Matt, está bien, amigo! No te perdiste nada", añadió.