El oficialismo no dio por cerrada la batalla por el Presupuesto 2026. Luego de perder en Diputados el capítulo 11 —que incluía la derogación de las leyes de financiamiento universitario y emergencia en discapacidad—, La Libertad Avanza activó una nueva estrategia parlamentaria: introducir modificaciones en el Senado para forzar el regreso del proyecto a la Cámara baja antes de fin de año.
El golpe sufrido en Diputados dejó expuesta la fragilidad de los acuerdos con gobernadores y bloques aliados. Pese a las negociaciones previas, el Gobierno no logró sostener el artículo 75, uno de los puntos más sensibles del texto, y ahora apuesta a reconstruir mayorías desde la Cámara alta para reabrir la discusión.
La hoja de ruta del oficialismo contempla volver al recinto de Diputados el 29 o 30 de diciembre, una vez que el Senado introduzca cambios formales al proyecto. Sin modificaciones, el reglamento impide una nueva votación, por lo que la clave está en lograr consensos mínimos que habiliten el retorno del expediente.
Además de reponer el artículo vinculado a universidades y discapacidad, el Gobierno buscará insistir con otros puntos que quedaron afuera: la limitación del régimen de zona fría para usuarios de gas y la eliminación de la actualización automática de prestaciones de ANSES, como la AUH y las asignaciones familiares.
En paralelo, el oficialismo evalúa sumar en la misma sesión la Ley de Compromiso Nacional por el Equilibrio Fiscal y Monetario, cuyo debate quedó trunco en la última jornada parlamentaria. La apuesta es cerrar el año con señales claras de disciplina fiscal, aun a costa de profundizar el conflicto político y social que rodea al Presupuesto.