No creo que cuando digamos May Pang muchos la conozcan, pero durante la década de los 70s se volvió alguien trascendental para la historia amorosa de John Lennon y Yoko Ono cuando ya la carrera de los Beatles estaba terminada y Ono señalada como la principal responsable de tal ruptura.
La relación entre John y Yoko no era la mejor, formalizaron su separación con la inmensa carga de habe sido su relación la encargada de provocar la disolución de los fabulosos cuatro. May Pang era empleada de John y Yoko, hija de inmigrantes chinos y había dejado sus estudios para meterse en el mundo de la música.

Ella sabía del mal momento de la pareja pero nunca se hubiese esperado la orden que le dio Yoko: ponerse de novia con John Lennon. Fue clara y definitiva en su pedido. “Con John estamos un poco distanciados en estos momentos. Él va a empezar seguramente a ver otras chicas. Y prefiero que esa seas tú. No tienes un novio y creo que serías una buena compañía para él”.
Pang al principio se resistió hasta aceptar y enamorarse de Lennon. La relación duró algo más de un año y medio pero siempre estuvo supervisada bajo la óptica de Yoko Ono, una práctica un tanto perturbadora dado que la ex de John llamaba a la pareja unas quince veces al día para saber de ellos.

¿Acto de amor? ¿Inteligencia y posesión? Nunca trascendieron más detalles de aquel triángulo amoroso pero Lennon llamó a esos dieciocho meses como su “fin de semana perdido”, en tanto que Yoko le dedicó una canción que se ajustaba a lo que estaba sucediendo llamada “I want my love to rest tonight “. Un juego perverso que no duró mucho pero que define el temperamento controlador de Yoko Ono.