El 23 de diciembre de 1805 nació Joseph Smith, una de las figuras religiosas más influyentes y controvertidas de la historia de Estados Unidos. Fundador del mormonismo y de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Smith dio origen a un movimiento que, en pocas décadas, transformó el mapa religioso norteamericano y dejó una huella duradera en la cultura, la política y la expansión territorial del país.
La trayectoria de Smith se inscribe en el contexto del llamado Segundo Gran Despertar, un período de intensa efervescencia religiosa en el siglo XIX. En ese marco, afirmó haber recibido revelaciones divinas que culminaron en la publicación del Libro de Mormón en 1830, texto sagrado que sus seguidores consideran complementario de la Biblia. La aparición de este libro marcó el punto de partida formal de una nueva confesión cristiana.
Desde sus inicios, el movimiento enfrentó resistencia y persecución. Las creencias de Smith, su liderazgo carismático y las prácticas comunitarias de sus seguidores generaron tensiones con autoridades locales y con otras denominaciones cristianas. A pesar de ello, el mormonismo desarrolló rápidamente una estructura organizativa sólida, basada en una jerarquía religiosa centralizada y una fuerte cohesión comunitaria.
Smith no solo actuó como líder espiritual, sino también como organizador social y político. Fundó ciudades, impulsó proyectos económicos y promovió una visión de sociedad teocrática que buscaba integrar fe y vida pública. Esa ambición contribuyó tanto a la expansión del movimiento como al aumento de la hostilidad en su contra.
Hay algo que caracteriza a los élderes mormones, su solidaridad y respeto por las demás religiones. Colaboran en las comunidades, hacen alfombras y hasta cargan procesiones, demostrando su espíritu de unidad y servicio a pesar de las diferencias teológicas. Mucho que aprenderles. pic.twitter.com/5GLdcbPWYU
— Gerson Gudiel Castillo (@GersonGudielCas) December 8, 2025
La vida de Joseph Smith terminó de forma violenta en 1844, cuando fue asesinado por una turba en Illinois. Sin embargo, su muerte no detuvo el crecimiento de la iglesia que había fundado. Bajo el liderazgo de Brigham Young, los Santos de los Últimos Días emigraron hacia el oeste y establecieron su centro en lo que hoy es el estado de Utah.
Joseph Smith is one of the greatest people that have ever lived on this earth. At 17 years old, the angel Moroni told him that his name would be had for good and evil among all nations, kindred, tongues, and people. That prophecy has been fulfilled many times over. pic.twitter.com/XkSEXFGSQ1
— Latter-Day Saint (@LDSMormon) November 4, 2025
A más de dos siglos de su nacimiento, la figura de Smith sigue generando debate. Para sus fieles, fue un profeta; para sus críticos, un líder polémico. Lo indiscutible es que su visión religiosa dio origen a una de las tradiciones espirituales más influyentes surgidas en Estados Unidos, consolidando un legado que trasciende su tiempo y continúa vigente.