11/02/2026 - Edición Nº1100

Internacionales

Tradición cultural

El curioso origen del ‘Viejito Pascuero’ en Chile que casi nadie conoce

25/12/2025 | El nombre combina herencia lingüística, comercio temprano y una adaptación local de la Navidad.



En Chile, la figura de Santa Claus adoptó desde comienzos del siglo XX un nombre propio que hoy forma parte del imaginario colectivo: el Viejito Pascuero. Lejos de ser una simple traducción, la denominación refleja un proceso de apropiación cultural que vinculó tradiciones religiosas, lenguaje cotidiano y prácticas comerciales en el contexto de la Navidad chilena.

El uso de la palabra “pascua” para referirse a la Navidad fue durante décadas una práctica extendida en el país. En ese marco lingüístico, el personaje asociado a las fiestas de diciembre comenzó a ser identificado como el “pascuero”, es decir, aquel que aparece durante la Pascua de Navidad. El calificativo “viejito” reforzó el carácter cercano y afectuoso de la figura.

Chile


Chile es un país largo y estrecho que se extiende a lo largo del extremo occidental de América del Sur, con más de 6.000 km de costa del Océano Pacífico.

Origen urbano y difusión popular

Uno de los hitos más citados por historiadores se remonta a 1905, cuando una juguetería del centro de Santiago exhibió por primera vez una figura de Santa Claus en su vitrina. La imagen llamó la atención del público y el apodo Viejito Pascuero comenzó a circular de manera espontánea entre los transeúntes, consolidándose rápidamente en el habla popular.

Con el paso del tiempo, el personaje fue incorporado por el comercio, las celebraciones familiares y los medios de comunicación. Actores caracterizados, desfiles y vitrinas navideñas ayudaron a fijar el nombre en la cultura chilena, desplazando otras denominaciones y dotándolo de un sello propio.

Identidad local y continuidad cultural

Aunque comparte los rasgos clásicos del Santa Claus global —barba blanca, traje rojo y la entrega de regalos—, el Viejito Pascuero representa una versión local, adaptada al calendario, al lenguaje y a las costumbres del país. Esta apropiación no alteró el sentido de la tradición, pero sí la volvió reconocible y cercana para generaciones de niños.

Hoy, el Viejito Pascuero es una figura consolidada de la Navidad en Chile. Su nombre sintetiza cómo las tradiciones internacionales pueden integrarse a la identidad local, transformándose en símbolos propios que sobreviven al paso del tiempo y refuerzan el carácter cultural de las celebraciones.