Para el sector de fertilizantes, el año comenzó a cerrar con buenos números al momento de analizar las compras. La extraordinaria campaña de cereales 2025/26 -con un trigo récord- se refleja en productores que suman tecnologías a sus planteos.
De acuerdo a un informe elaborado por la consultora AZ Group, en noviembre se importaron unas 200.000 toneladas de urea, el mayor registro para ese mes. El dato a tener en cuenta es que aunque los volúmenes de importación comienzan a retraerse, los acumulados exhiben una mejora con respecto al año pasado.
Según el trabajado elaborado por Jeremías Battistoni, entre enero y noviembre, las importaciones de urea alcanzaron las 1,4 millones de toneladas, un 39% más en la comparativa interanual y el segundo mejor volumen histórico para la actividad.
“El aumento de superficie en trigo y el potencial aumento de superficie de maíz traccionan la demanda local”, explicó el especialista.

En este contexto, las entregas se mantienen activas en el mercado local acompañando la siembra de cultivos de verano y los precios de urea a retirar en puertos se ubican sobre los USD 540, una suba mensual de USD 17.
En el caso de fosforados, en los primeros once meses del año se importaron 807.000 toneladas de fosfato monoamónico, un 6% de aumento con respecto a la campaña pasada y con un nivel de consumo que no se veía desde 2021.
Por el lado del fosfato diamónico, los acumulados alcanzaron las 230.000 toneladas y “hasta marzo, este mercado debería continuar con poco a nulo movimiento de importaciones”, consideró Battistoni. Los precios a retirar se ubican en USD 899 por tonelada. con una suba de USD 14 en el último mes.
Las relaciones de compra muestran un comportamiento dispar. En el caso de soja, el poroto muestra buena capacidad de compra contra insumos, tanto en disponible como para la posición cosecha
En maíz, el cultivo mantiene relaciones de compra positivas que se han visto apalancadas en el mes por la mejora en los precios del disponible y las posiciones cosecha En la vereda opuesta, el trigo mostró una relación de precios castigada al momento de adquirir insumos.