02/01/2026 - Edición Nº1060

Deportes


50 AÑOS DEL NACIONAL 1975

El zurdazo que dejó mudo a Bilardo: el día que River fue bicampeón en Rosario

28/12/2025 | Con un gol agónico de José Reinaldi, el Millonario dirigido por Labruna derrotó a Central y festejó el titulo dejando segundo a Estudiantes de La Plata.



El 28 de diciembre de 1975, Día de los Inocentes, y bajo un clima político delicado en el país, River Plate escribió una de las páginas más gloriosas de su historia al consagrarse Bicampeón del fútbol argentino.

En una cancha de Newell' Old Boys completamente teñida de rojo y blanco por más de 25.000 almas que colmaron Rosario tras una travesía épica por la vieja ruta 9, el equipo de Ángel Labruna buscaba ratificar lo conseguido meses atrás en el Metropolitano. La tensión era total: Estudiantes de La Plata, dirigido por Carlos Bilardo, acechaba a solo un punto de distancia y cumplía con su tarea venciendo a Temperley, obligando al "Millonario" a ganar para evitar un desempate.

El encuentro ante un durísimo Rosario Central comenzó con una explosión de alegría a los 17 minutos, cuando el goleador Leopoldo Jacinto Luque conectó un cabezazo certero tras un centro de Pedro González para abrir el marcador. Sin embargo, la angustia se apoderó de la hinchada riverplatense cuando Hugo Zavagno igualó para el "Canalla".

Con el empate, el título se le escapaba de las manos al millonario y los recuerdos  de las viejas frustraciones sobrevolaban el Parque Independencia mientras la tarde caía y los minutos se consumían sin que llegara el gol de la victoria.


Unos meses antes, River con Labruna como entrenador había cortado una racha de 18 años sin salir campeón.

Fue entonces cuando Angel Labruna, quien, impulsado por una corazonada -o según sus palabras, por un designio de su hijo Daniel desde el cielo-, decidió mandar a la cancha a José Omar "La Pepona" Reinaldi en lugar de Oscar "Pinino" Mas.

El partido era un nudo difícil de desatar, con un River sostenido por la sóldez defensiva del "Mariscal" Perfumo y  las enormes atajadas del "Pato" Fillol. El equipo necesitaba un milagro para no tener que definir el campeonato en una final extra contra el aguerrido Pincha de Bilardo.

La gloria llegó de forma épica en el minuto 90. Tras un tiro libre, J. J. López vio entrar solitariamente a Reinaldi por detrás de la defensa rosarina; el cordobés empalmó la pelota con su zurda y la mandó al fondo para que millones griten y festejen el segundo tiítulo consecutivo. En la cancha, el gol agónico desató una locura colectiva que transformó a Rosario en el Antonio Vespucio Liberti.


Fioravanti fue una eminencia en el relato deportivo argentino. El último gol que gritó frente a un micrófono fue el de Reinaldi.

River no solo ganaba el partido 2 a 1, sino que enterraba definitivamente los 18 años de sequía con un bicampeonato inolvidable que marcaba el inicio de una era de dominio absoluto. Aquella jornada no solo fue especial por el título, sino también por el fin de una era en el periodismo: fue el último relato del célebre uruguayo Fioravanti a través de LT3.

La caravana de regreso por la ruta 9 fue interminable, con hinchas celebrando en los techos de los trenes y las calles de todo el país. Fue la última gran fiesta popular antes de que el oscuro 1976 cambiara la historia de la Argentina, dejando aquel gol de la "Pepona" como el último recuerdo de un verano donde el Millonario volvió a ser el más ganador del fútbol argentino.