14/02/2026 - Edición Nº1103

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Poder interno

El cerebro más duro del trumpismo: el método Stephen Miller en la Casa Blanca

28/12/2025 | Desde la redacción de discursos hasta el diseño de la política migratoria, Miller se consolidó como una figura clave del ala dura de la Casa Blanca.



Stephen Miller es uno de los nombres menos conocidos por el gran público, pero más decisivos en la arquitectura política del trumpismo. Asesor cercano de Donald Trump desde la campaña de 2016, Miller construyó su influencia lejos de los cargos electivos y del protagonismo mediático. Su poder reside en la formulación ideológica y en la capacidad de traducir consignas políticas en políticas de Estado, especialmente en el terreno migratorio.

Formado políticamente en el ala más conservadora del Partido Republicano, Miller inició su carrera como asesor legislativo y comunicacional. Su paso por el equipo del senador Jeff Sessions fue determinante: allí consolidó una visión centrada en la soberanía nacional, el endurecimiento de las fronteras y la crítica a los programas de inmigración vigentes. Esa matriz conceptual lo acompañaría luego a la Casa Blanca.

Casa Blanca


Casa histórica y emblemática que alberga la oficina del presidente de EE.UU.; cuenta con visitas guiadas.

El arquitecto de la política migratoria

Durante el primer mandato de Trump, Miller ocupó el cargo de asesor senior y principal redactor de discursos. Desde esa posición, no solo moldeó el tono del mensaje presidencial, sino que se convirtió en el principal impulsor de medidas que marcaron un quiebre en la política migratoria estadounidense. Entre ellas, la política de “tolerancia cero” en la frontera sur, las restricciones de ingreso a ciudadanos de países de mayoría musulmana y la reducción drástica de admisiones de refugiados.

Estas decisiones colocaron a Miller en el centro de fuertes controversias. Organizaciones de derechos humanos y sectores del Partido Demócrata lo señalaron como el responsable intelectual de políticas consideradas inhumanas y discriminatorias. Para sus defensores, en cambio, fue quien llevó a la práctica la promesa electoral de recuperar el control de las fronteras y reforzar la autoridad del Estado.

Ideología, poder y polémica

La figura de Miller encarna una forma de ejercicio del poder basada en la confrontación cultural. Su discurso parte de la idea de que la inmigración masiva amenaza la cohesión social, la seguridad y el mercado laboral. Desde esa lógica, promueve un uso intensivo del poder ejecutivo para imponer cambios rápidos, aun a costa de conflictos judiciales y políticos. Esa estrategia explica tanto su eficacia como el nivel de rechazo que genera.

En el segundo mandato de Trump, su influencia se amplió. Más allá de la inmigración, Miller pasó a intervenir en debates sobre seguridad interna y orden público, consolidándose como uno de los ideólogos centrales del gobierno. Su estilo discreto contrasta con el alcance de sus decisiones, que impactan tanto en la política doméstica como en la imagen internacional de Estados Unidos.

El hombre detrás del método

A diferencia de otros funcionarios, Miller no busca construir una carrera electoral propia. Su apuesta es el poder doctrinario: definir marcos, conceptos y líneas rojas desde las cuales se gobierna. En ese sentido, representa una figura clave para entender el funcionamiento interno del trumpismo y su capacidad para traducir consignas políticas en acción estatal.

Stephen Miller no es solo un asesor más. Es un síntoma de una etapa política en la que la ideología vuelve a ocupar un lugar central en la toma de decisiones. Comprender quién es y cómo opera permite entender mejor las transformaciones profundas que atraviesa hoy la política estadounidense.

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