11/02/2026 - Edición Nº1100

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Poder político

Oaxaca pone a prueba la revocación de mandato: qué se juega Salomón Jara

28/12/2025 | El intento de activar la revocación del gobernador revive un mecanismo que en México ya mostró más capacidad de legitimar que de limitar.



La discusión sobre la revocación de mandato en Oaxaca irrumpe en un momento de fatiga institucional y creciente desconfianza hacia los mecanismos formales de control político. Presentada como una herramienta de democracia directa, la iniciativa vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: si estos instrumentos realmente fortalecen la rendición de cuentas o si terminan absorbidos por la lógica del poder que dicen fiscalizar. El debate no es técnico, sino profundamente político.

En México, la revocación dejó de ser una figura abstracta desde que fue incorporada al centro del discurso público nacional. Su activación en un estado con alta conflictividad social y tradición de movilización como Oaxaca no puede leerse como un hecho aislado. El contexto importa: desconfianza en las instituciones, polarización política y una ciudadanía expuesta a consultas que prometen participación, pero rara vez ofrecen consecuencias claras.

Oaxaca 


Oaxaca es una ciudad del centro de México. Es conocida por sus edificios coloniales, muchos de los cuales están hechos de piedra volcánica verde.

Revocación, legitimidad y disputa local

El proceso se articula alrededor del gobernador Salomón Jara, en un escenario donde el malestar social convive con disputas internas del propio oficialismo y con una oposición fragmentada. La revocación aparece así como un vehículo para canalizar tensiones, pero también como una herramienta de presión política cuya finalidad no siempre es evaluar la gestión, sino reordenar fuerzas y narrativas.

El antecedente nacional pesa como sombra larga. En 2022, la revocación presidencial impulsada por Andrés Manuel López Obrador terminó funcionando como un ejercicio de reafirmación simbólica del liderazgo. Lejos de poner en riesgo la continuidad del poder, consolidó un mensaje de respaldo popular. Ese precedente alimenta la sospecha de que, más que un control ciudadano, la revocación puede transformarse en un plebiscito emocional favorable a quien mejor moviliza. 

Democracia directa y costos institucionales

El problema no reside únicamente en la herramienta, sino en las condiciones en las que se activa. Sin árbitros fuertes, información equilibrada y reglas claras, la revocación corre el riesgo de degradarse en un evento binario que simplifica debates complejos. La evaluación de gobierno se sustituye por la lógica del “a favor o en contra”, empobreciendo la deliberación pública y profundizando la polarización.


Salomón Jara Cruz ​es un ingeniero químico y político mexicano, miembro del partido Morena. Desde el 1 de diciembre de 2022 se desempeña como gobernador de Oaxaca.

Para Oaxaca, el desafío es mayor porque el resultado -independientemente de su signo- tendrá efectos políticos duraderos. Un gobernador ratificado podrá leer el proceso como un mandato ampliado; una revocación fallida puede erosionar aún más la confianza en los mecanismos de participación. En ambos casos, el riesgo es el mismo: normalizar consultas que legitiman poder sin corregir sus desvíos, debilitando a largo plazo la calidad democrática.

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