El ajedrez mundial vivió un fin de año histórico en Doha. Allí, el argentino Faustino Oro, con apenas 12 años, alcanzó los 2.500 puntos Elo en ajedrez rápido, convirtiéndose en el jugador más joven de la historia en lograr esa marca. Se trata de un récord estadístico que confirma su talento precoz y lo proyecta como una de las grandes promesas de la disciplina.
La actuación de Oro en el Mundial de Rápidas 2025 fue destacada: sumó 7 puntos en 13 rondas, finalizó en el puesto 58 y se mantuvo competitivo frente a grandes maestros de élite. Su rendimiento lo coloca en el camino hacia el título de Gran Maestro (GM), que requiere superar los 2.500 puntos Elo en clásico y obtener tres normas de GM en torneos oficiales.
Con un performance de 2639 en el MUNDIAL🔥FAUSTINO ORO pic.twitter.com/4l93SQmY6P
— Chess.com en Español (@chesscom_es) December 27, 2025
En paralelo, el noruego Magnus Carlsen volvió a demostrar su vigencia al conquistar su sexto Mundial de Rápidas. Con 10,5 puntos en 13 partidas, superó a rivales como Vladislav Artemiev, Hans Niemann, Arjun Erigaisi y Leinier Domínguez, todos con 9,5 unidades.
Carlsen suma ya seis coronas mundiales de rápidas (2014, 2015, 2019, 2022, 2023 y 2025), consolidando un dominio que lo coloca como el jugador más exitoso en esta modalidad. Su capacidad para mantener precisión en ritmos acelerados lo distingue incluso por encima de campeones clásicos, reafirmando su vigencia en la élite.
La combinación de la emergencia de Oro y la vigencia de Carlsen ofrece una narrativa única: el niño prodigio que comienza a escribir su historia y el campeón que sigue ampliando su legado. Doha 2025 quedará en la memoria como el escenario donde se cruzaron dos hitos que reflejan el presente y el futuro del ajedrez mundial.