11/01/2026 - Edición Nº1069

Deportes


Decepción del público

Sabalenka jugó con una cancha más chica frente a Kyrgios y estalló la polémica

28/12/2025 | La multipromocionada "Batalla de los sexos" terminó en bochorno y quejas de los espectadores, que señalaron la ventaja de la bielorrusa por disputar el partido en una cancha más pequeña que su rival. Pese a ello, el 671 del ranking le ganó por un doble 6-3.



En el imponente Coca-Cola Arena de Dubái, la número uno del mundo del tenis femenino, Aryna Sabalenka, se midió en un partido de exhibición contra el australiano Nick Kyrgios, actual 671 del ranking ATP. La cita, presentada como una nueva Batalla de los Sexos, buscaba recrear el espíritu del histórico duelo de 1973 entre Billie Jean King y Bobby Riggs, pero terminó envuelta en polémica: los espectadores denunciaron que Sabalenka jugó con una cancha reducida, lo que le otorgaba una ventaja artificial frente a su rival y desató un intenso debate sobre la legitimidad del formato.

La polémica surgió porque el lado de Sabalenka era un 9% más pequeño que el de Kyrgios, lo que le permitía cubrir menos espacio y, en teoría, equilibrar las diferencias físicas entre ambos. Sin embargo, muchos espectadores consideraron que esta regla otorgaba una ventaja artificial y desvirtuaba el espíritu competitivo del duelo.

Las críticas se multiplicaron en redes sociales y medios especializados, que calificaron la situación como un “bochorno”. Incluso los fanáticos señalaron dificultades visuales para ver el partido por TV, ya que parecía que las líneas de la cancha estaban deformadas.

Además de la reducción, se aplicó otra regla especial para "igualar" las condiciones biológicas, como limitar a Kyrgios a un solo saque por punto, lo que buscaba compensar la diferencia de potencia entre ambos. Sin embargo, estas modificaciones no evitaron que el australiano se impusiera con claridad (aun jugando lejos del nivel que supo tener), dejando la sensación de que el experimento no cumplió con su objetivo.

El cruce entre Sabalenka y Kyrgios dejó más preguntas que respuestas sobre cómo diseñar este tipo de exhibiciones mixtas. Lo que debía ser un espectáculo para celebrar el tenis terminó convertido en un debate sobre la equidad de las reglas y la forma de equilibrar fuerzas sin perder legitimidad. Más allá del resultado, el partido será recordado como un experimento que expuso las tensiones entre el show y la competencia real.