La política boliviana ingresó en una zona de alta tensión apenas semanas después de la asunción del nuevo gobierno. La decisión del vicepresidente Edmand Lara de declararse en oposición al presidente Rodrigo Paz no solo quiebra la lógica de unidad del Ejecutivo, sino que introduce una figura atípica: un vice que actúa como antagonista interno con agenda propia.
La fractura se produce en un contexto económico delicado, con presión fiscal, subsidios en discusión y expectativas sociales elevadas. En ese marco, la confrontación pública debilita la autoridad presidencial y acelera un desgaste que, en otros ciclos políticos, solía aparecer recién en la mitad del mandato.
El detonante inmediato fue el decreto de emergencia económica impulsado por Paz, que recorta subsidios a los combustibles como parte de un ajuste más amplio. Lara intentó bloquear la medida desde el Parlamento y luego la cuestionó en redes sociales, denunciando que el gobierno favorece a sectores concentrados y traslada el costo a los sectores populares.
Más allá del contenido del decreto, lo relevante es el precedente: el vicepresidente rompe la cadena de lealtad institucional y se posiciona como vocero del malestar social. Esta dinámica transforma un debate económico en una crisis política, con riesgo de parálisis decisoria y señales negativas hacia actores económicos y sociales.
Edmand Lara, vicepresidente de Bolivia, se declaró “oposición constructiva” al gobierno de Rodrigo Paz, asegurando combatirá la corrupción desde dentro del Ejecutivo. Argumentó que la gente votó por él y que de no haber sido así, Paz no sería presidente del Estado.#ElDíaBolivia pic.twitter.com/wsNZU70nqx
— El Día (@eldiabolivia) December 23, 2025
La historia reciente de la región muestra que los gobiernos que inician su mandato con fracturas internas reducen drásticamente su margen de maniobra. En Bolivia, la combinación de ajuste económico y conflicto en la cúpula del poder puede traducirse en protestas persistentes, bloqueo legislativo y mayor volatilidad institucional.
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, se refirió a las publicaciones realizadas por el vicepresidente Edmand Lara, en las que cuestiona el trabajo de la FELCN, y le pidió no desinformar a la población sobre la lucha contra el… pic.twitter.com/7hiP4RMnJJ
— EL DEBER (@grupoeldeber) December 29, 2025
Para el entorno regional, el episodio refuerza una tendencia conocida: sin cohesión política, las reformas pierden sustentabilidad y los liderazgos se acortan. El desafío inmediato para Paz será recomponer autoridad sin profundizar el conflicto; para Lara, decidir si su rol opositor es táctico o el primer paso de una ruptura definitiva.