12/01/2026 - Edición Nº1070

Internacionales

Poder roto

Crisis en La Paz: por qué Edmand Lara rompió con Rodrigo Paz a semanas de asumir

30/12/2025 | La ruptura entre Edmand Lara y Rodrigo Paz expone un conflicto institucional temprano con impacto político y social.



La política boliviana ingresó en una zona de alta tensión apenas semanas después de la asunción del nuevo gobierno. La decisión del vicepresidente Edmand Lara de declararse en oposición al presidente Rodrigo Paz no solo quiebra la lógica de unidad del Ejecutivo, sino que introduce una figura atípica: un vice que actúa como antagonista interno con agenda propia.

La fractura se produce en un contexto económico delicado, con presión fiscal, subsidios en discusión y expectativas sociales elevadas. En ese marco, la confrontación pública debilita la autoridad presidencial y acelera un desgaste que, en otros ciclos políticos, solía aparecer recién en la mitad del mandato.

Bolivia 


Bolivia es un país del centro de Sudamérica, con un terreno variado desde los Andes, el Desierto de Atacama y el bosque pluvial en la cuenca del Amazonas. 

Una ruptura con costo institucional

El detonante inmediato fue el decreto de emergencia económica impulsado por Paz, que recorta subsidios a los combustibles como parte de un ajuste más amplio. Lara intentó bloquear la medida desde el Parlamento y luego la cuestionó en redes sociales, denunciando que el gobierno favorece a sectores concentrados y traslada el costo a los sectores populares.

Más allá del contenido del decreto, lo relevante es el precedente: el vicepresidente rompe la cadena de lealtad institucional y se posiciona como vocero del malestar social. Esta dinámica transforma un debate económico en una crisis política, con riesgo de parálisis decisoria y señales negativas hacia actores económicos y sociales.

Escenarios abiertos y efectos regionales

La historia reciente de la región muestra que los gobiernos que inician su mandato con fracturas internas reducen drásticamente su margen de maniobra. En Bolivia, la combinación de ajuste económico y conflicto en la cúpula del poder puede traducirse en protestas persistentes, bloqueo legislativo y mayor volatilidad institucional.

Para el entorno regional, el episodio refuerza una tendencia conocida: sin cohesión política, las reformas pierden sustentabilidad y los liderazgos se acortan. El desafío inmediato para Paz será recomponer autoridad sin profundizar el conflicto; para Lara, decidir si su rol opositor es táctico o el primer paso de una ruptura definitiva.