10/01/2026 - Edición Nº1068

Internacionales

Efeméride

Euro: el giro histórico de la Unión Europea que todavía genera tensiones

01/01/2026 | La adopción de la moneda común por once países marcó el mayor avance en la integración económica europea, pero también inauguró tensiones estructurales que aún persisten.



El 1 de enero de 1999 la Unión Europea dio un paso histórico al poner en marcha el euro como moneda común para transacciones financieras. Once países abandonaron sus monedas nacionales como referencia contable y adoptaron una unidad monetaria compartida, en el marco de la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria. El objetivo central era profundizar la integración, reducir costos de transacción y fortalecer el mercado interno europeo.

La creación del euro fue el resultado de un largo proceso político e institucional iniciado con el Tratado de Maastricht. Más que una decisión técnica, la moneda única representó una apuesta estratégica por una Europa más cohesionada, capaz de competir en el escenario global con una política monetaria unificada y mayor estabilidad cambiaria.

Europa


Europa es un continente ubicado enteramente en el hemisferio norte y mayoritariamente en el hemisferio oriental. Los límites de Europa están situados en la mitad occidental del hemisferio norte, limitada por el océano Ártico en el norte, hasta el mar Mediterráneo por el sur.

El euro antes de llegar al bolsillo

En su primera etapa, el euro existió únicamente como moneda electrónica y de cuenta. Entre 1999 y 2002, fue utilizado en los mercados financieros, en operaciones interbancarias y en el comercio internacional, mientras que los ciudadanos continuaron utilizando las monedas nacionales para sus transacciones cotidianas. Durante este período, los tipos de cambio quedaron fijados de manera irrevocable.

El Banco Central Europeo asumió la conducción de la política monetaria del nuevo espacio, estableciendo tasas de interés comunes y criterios de estabilidad de precios. Este diseño implicó la cesión de soberanía monetaria por parte de los Estados miembros, un aspecto que desde el inicio generó debates políticos y económicos.

Promesas, límites y balance histórico

El euro contribuyó a facilitar el comercio intracomunitario, fortalecer el mercado financiero europeo y posicionar a la moneda como una de las principales divisas globales. Sin embargo, también expuso asimetrías estructurales entre las economías del norte y del sur, que se hicieron evidentes durante las crisis financieras de la década siguiente.

A más de dos décadas de su lanzamiento, el nacimiento del euro puede leerse como un éxito institucional sin precedentes y, al mismo tiempo, como un proyecto incompleto. La moneda común consolidó la integración económica, pero dejó abiertos desafíos de coordinación fiscal, crecimiento y cohesión social que siguen marcando el debate europeo.

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