10/02/2026 - Edición Nº1099

Sociedad


Emprendedores culturales

"La Tarea de Escribir": la editorial independiente que prioriza “lo raro” sobre “lo bueno”

30/12/2025 | El sello nació en 2025 a partir de un taller literario activo desde 2021.



La literatura como apuesta y no como producto terminado. Con esa premisa nació en 2025 La Tarea de Escribir, una editorial independiente creada por tres amigos, Juan Rey (27), Vinicius Fonseca (28) y María Josefina Pesado (29), que en menos de un año ya editó siete libros y empezó a marcar presencia en el circuito alternativo del libro.

“El lema ‘lo raro antes que lo bueno’ no es una provocación: es una forma honesta de acercarnos a la escritura, explican sus fundadores. En esa definición condensan su mirada editorial: prefieren textos que se expongan al error, a la incomodidad o a la torpeza antes que obras prolijas pero vacías de sentido para el presente.

Juan Rey, María Josefina Pesado y Vinicius Fonseca.

Del taller al catálogo

La editorial es la continuidad de un taller literario con el mismo nombre, activo desde 2021. Allí, cuentan, descubrieron que “las escrituras más extremas -por geniales o por estúpidas- suelen ser también las más verdaderas”. Ese aprendizaje se trasladó al catálogo, que apuesta por autores nuevos, invisibles o directamente ilegibles para la lógica dominante del mercado editorial.

Según detallan, el foco no está en el virtuosismo técnico sino en acompañar búsquedas que se animen a pensar desde el borde. “La diferencia formal no es un adorno, es una necesidad”, resumen.

Libros como dispositivos de pensamiento

Lejos de concebir la editorial como una simple vidriera, los creadores definen cada publicación como un “dispositivo de pensamiento”. Por eso, cada libro incorpora materiales complementarios: prólogos, entrevistas, notas, cuadernos de trabajo o piezas visuales, que amplían la conversación en un soporte digital propio.

“Queremos que las obras sean autoconscientes de lo que proponen, que abran preguntas y no que las clausuren”, sostienen. La edición, para ellos, no es un cierre sino una expansión.

Influencias, canon y riesgos

El proyecto dialoga con tradiciones y experiencias editoriales ligadas a la experimentación: desde la poesía de Daniel Durand o Sergio Raimondi hasta sellos como N Direcciones o la mítica 18 Whiskys. Sin embargo, aclaran que no reniegan del canon. En sus bibliotecas conviven nombres como César Aira, María Negroni, Sergio Bizzio o Rodolfo Fogwill, junto a autores contemporáneos en plena consagración como Magalí Etchebarne, Gabriela Cabezón Cámara o Pablo Katchadjian.

“La clave es entender dónde hubo riesgo en las ediciones que hoy parecen éxitos seguros. Eso nos acerca más al lector contemporáneo que repetir fórmulas”, explican.

Objetivos y lectores

La editorial proyecta su crecimiento en tres escalas. A corto plazo, consolidar un catálogo pequeño pero incisivo y ganar visibilidad en ferias y eventos clave como la Feria del Libro, la FED o Edita La Plata. A mediano plazo, construir una comunidad de autores y lectores interesados en la experimentación y la crítica. A largo plazo, crear un archivo vivo donde taller, investigación y edición formen un mismo gesto.

El público al que apuntan es definido como “móvil, lateral y curioso”: lectores que prefieren una rareza antes que una certeza. La circulación de los libros acompaña esa lógica, con presencia en librerías independientes, ferias, centros culturales, universidades y venta directa. No descartan una expansión comercial, pero con una condición clara: que no diluya los valores del proyecto.

En tiempos de catálogos previsibles, La Tarea de Escribir apuesta a incomodar. Y, por ahora, la jugada les está saliendo bien.