02/01/2026 - Edición Nº1060

Entretenimiento

20th Century Studios

Avatar y la publicación que se burló de James Cameron en 2004 pero se hizo realidad

31/12/2025 | Diez años antes de la primera película protagonizada por Zoe Saldaña y Sam Worthington, nadie creía que la visión del director de Titanic se podía hacer realidad.



Mucho antes de que los Na'vi se convirtieran en un fenómeno global, la visión de James Cameron para Avatar fue recibida con escepticismo por parte de la industria y la prensa. En 2004, tras el arrollador éxito de Titanic, el director ya tenía en mente su próximo gran proyecto, pero el mundo editorial no creía que fuera posible.

La publicación Uncle John’s Bathroom Reader reseñó en aquel entonces las ambiciones del cineasta señalando que: “Después de que Titanic ganara 1.000 millones de dólares y obtuviera 11 premios de la Academia, el director James Cameron podía hacer cualquier película que quisiera, y esta era la que quería hacer”. Sin embargo, la premisa sonaba tan descabellada que fue incluida en una lista de cintas que supuestamente jamás verían la luz.

Los detalles originales del guion, filtrados años antes del estreno, presentaban sutiles diferencias con lo que finalmente vimos en pantalla, pero mantenían la esencia psicodélica que hoy conocemos. Según la publicación de finales de los noventa, la historia estaba “ambientada en el año 2040, Avatar sigue a un veterano de guerra paralítico llamado Josh en una expedición minera al lejano planeta Pandora. El texto describía con asombro la tecnología de inmersión en la que el protagonista se sumergiría, “donde, a través de un vínculo psíquico computarizado, habita el cuerpo de un pandorano de piel púrpura, nueve pies de altura y que respira amoníaco”.

El principal obstáculo no era la historia en sí, sino las limitaciones técnicas de la época, lo que la publicación denominó como el "beso de la muerte" para el proyecto. En aquel momento, la idea de personajes digitales fotorrealistas parecía una fantasía inalcanzable. Se mencionaba que Cameron quería utilizar un elenco de actores creados por computadora ultra realistas. Además, la mayoría de los efectos especiales necesarios para representar Pandora habrían tenido que ser inventados”. Ante estos desafíos, el costo estimado resultaba prohibitivo: “El presupuesto de Avatar: unos asombrosos 400 millones de dólares. Ningún estudio lo financiaría, por lo que la película fue descartada”.

Según publicaron en un blog de Uncle John's, en el 2004, para los editores el filme no mostraba signos de vida. Sin embargo, lo que no previeron fue la tenacidad de Cameron, quien simplemente estaba esperando que la tecnología se volviera más accesible y avanzada. Lo que para ellos fue su mayor error histórico, para el director fue solo una pausa necesaria para perfeccionar su sistema de captura de movimiento.

Finalmente, el tiempo le dio la razón al creador. En 2009, la película llegó a los cines no solo para demostrar que era posible, sino para convertirse en la cinta más taquillera de todos los tiempos.