15/02/2026 - Edición Nº1104

Política

Tarifas y servicios

Cómo es el plan del Gobierno para administrar aumentos y qué cambia para 2026

31/12/2025 | Tras concentrar el ajuste en 2024, el Ejecutivo mantuvo subas moderadas en los servicios durante 2025 y ahora reactivará aumentos y cambios en los subsidios



El recorrido de las tarifas de los servicios públicos durante 2025 dejó una escena llamativa. Luego del fuerte reordenamiento aplicado en 2024, el Gobierno de Javier Milei optó por un esquema de aumentos más contenidos y previsibles en luz, gas y agua, en un contexto marcado por el calendario electoral y la búsqueda de estabilidad macroeconómica.

Esa estrategia empieza a modificarse con el inicio de 2026, cuando vuelven a activarse los ajustes mensuales y se pone en marcha una reconfiguración del sistema de subsidios.

Un ajuste concentrado y una pausa relativa

Los datos muestran que el grueso del impacto tarifario se concentró en el primer año de gestión. Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, el gasto de los hogares en servicios públicos acumuló un aumento del 561%, frente a una inflación del 185%, según el Instituto Interdisciplinario de Economía Política.

Sin embargo, la dinámica fue muy distinta en 2025. Durante ese año, los incrementos en gas (+28%), electricidad (+19%) y agua (+13%) quedaron por debajo del índice general de precios, lo que moderó el impacto de las tarifas en el presupuesto familiar, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Tarifas y desaceleración inflacionaria

Ese manejo más fino de los aumentos coincidió con una marcada desaceleración de la inflación. Tras los picos registrados en 2023 y 2024, el índice cerró 2025 en torno al 30%, de acuerdo con estimaciones privadas.

En ese escenario, el Gobierno suele destacar la normalización tarifaria como uno de los factores que permitió ordenar precios relativos sin reavivar la dinámica inflacionaria, luego de años de congelamientos y atrasos.

Enero reactiva los aumentos

Con el nuevo año, el esquema vuelve a moverse. Desde enero rigen aumentos de alrededor del 2,5% en las tarifas de gas y electricidad y una suba del 4% en el servicio de agua en el AMBA. También se ajustaron componentes mayoristas, como el precio estacional de la energía eléctrica y el valor del gas en el punto de ingreso al sistema.

El impacto final en las boletas dependerá del nivel de consumo y de la situación de cada usuario dentro del régimen de subsidios vigente.

Un nuevo mapa de subsidios

En paralelo, el Ejecutivo anunció que publicará un decreto para modificar el esquema de subsidios a la energía. El nuevo sistema dejará atrás la segmentación en tres niveles y dividirá a los usuarios en dos grupos: con subsidios y sin subsidios.

La asistencia estatal se retirará de manera gradual a los hogares con ingresos superiores a tres canastas básicas totales, mientras que quienes permanezcan dentro del esquema subsidiado tendrán topes de consumo con precios diferenciales.

Después de un 2025 con tarifas relativamente contenidas, el inicio de 2026 marca un nuevo capítulo en la política de servicios públicos, con aumentos que vuelven a escena y un rediseño del sistema que promete cambiar el mapa de ganadores y perdedores.