El reconocido peluquero y empresario Fabio Cuggini pasó por El Living de NewsDigitales y dejó una entrevista bien picante, fiel al estilo del periodista Tomás Méndez. Con su estilo frontal, Cuggini expresó su hartazgo con la política argentina, relató su breve acercamiento a La Libertad Avanza y explicó por qué decidió correrse de cualquier intento de participación partidaria.
“Llega un momento que te rompe las pelotas y no te dan ganas de nada”, resumió, antes de marcar una diferencia que atraviesa todo su discurso: “Yo puedo tener voz y voto, pero hay gente que no tiene voz y voto y no le queda otra que callarse la boca”.
Cuggini apuntó contra toda la dirigencia política sin distinción de espacios. “Son responsables todos”, afirmó, y puso el foco en lo que considera una desigualdad estructural ante la Justicia:
“¿Por qué un preso común está en una cárcel común y los políticos no? Si alguien traicionó al pueblo y la Justicia lo determinó, debería cumplir condena como cualquier ciudadano”.
En ese marco, sostuvo que la política y la Justicia funcionan con reglas distintas para los poderosos. “A un ciudadano le pasa hoy. A los políticos les llega tarde o no les llega nunca”, cuestionó.
Consultado sobre una eventual carrera política, fue tajante: “No, para nada”. Sin embargo, reconoció que hubo un momento en el que evaluó involucrarse: “Yo pregonaba un cambio. Como muchos argentinos, quería algo distinto a todo lo anterior”.
Ese clima lo llevó a apoyar inicialmente a Javier Milei: “Hice un video diciendo ‘vamos por la libertad’. Lo hice gratis, de corazón, porque quería un cambio”, explicó. Según relató, ese gesto le abrió la puerta a conversaciones con referentes del espacio.
El peluquero contó que mantuvo reuniones con dirigentes del espacio libertario, pero que rápidamente chocó con la lógica interna: “Me dijeron que si no me adecuaba a las reglas, porque la gente se quejaba… la gente que está alrededor, desesperada por garronear un puestito”. Ahí tomó una decisión:
“Les dije: yo estoy invirtiendo mi tiempo gratis. Yo menciono a cualquiera y cobro por eso, porque es publicidad. Esto lo hago gratis porque quiero un cambio. Pero así no”.

La conclusión fue inmediata: “No me expliqué nada. Me fui”. Para Cuggini, ese episodio confirmó una idea que arrastra desde hace años: “La política termina contaminando todo”.
Sobre el actual presidente, el exitoso empresario eligió una declaración más bien moderada: “No sé si me gusta el Gobierno, lo voy a ver”, dijo. Reconoció que confía en Milei más por referencias externas que por afinidad personal: “Le creo más a grandes empresarios que se reunieron con él y me dijeron que escucha y que tiene buenas intenciones”.
Sin embargo, marcó una advertencia central: “Le pido por favor al presidente que maneje bien la comunicación de su Gobierno”. Según sostuvo, la sociedad “dio una segunda oportunidad” y no quiere volver al pasado.
Cuggini también proyectó tensiones a mediano plazo. “Ahora va a querer la reelección y me parece bien, el país está destrozado”, dijo, pero advirtió que más adelante pueden reaparecer internas, ambiciones y viejos nombres: “Ahí vuelve el quilombo y aparecen los ventajitas de siempre”.
El cierre fue coherente según la línea de pensamiento que postuló a lo largo de la chara: descreimiento, cansancio y una distancia definitiva del poder público: “Yo no quiero cargos ni puestitos. Quiero que al país le vaya bien. Nada más”.