15/02/2026 - Edición Nº1104

Política

Contradicción

Los apagones que Milei usó contra el kirchnerismo ahora le juegan en contra

01/01/2026 | En épocas del kirchnerismo, Javier Milei decía que los cortes de luz eran un símbolo del “fracaso del modelo estatal”. Ya en la Casa Rosada, el problema reaparece.



Durante los años en los que Javier Milei construyó su figura pública como economista disruptivo y diputado opositor al gobierno de Alberto Fernández, los cortes de luz fueron una bandera política recurrente. En debates televisivos, columnas y redes sociales, el hoy Presidente señalaba cada apagón como prueba irrefutable del colapso energético provocado -según su mirada- por el intervencionismo del Estado, los subsidios indiscriminados y el congelamiento tarifario heredado del kirchnerismo.

Para respaldar ese diagnóstico, Milei citaba informes técnicos y notas periodísticas. Una de las más repetidas fue una columna de opinión publicada por Clarín en enero de 2022, donde se advertía sobre el deterioro del sistema eléctrico, la falta de inversiones sostenidas y los riesgos de un esquema que, lejos de ser coyuntural, arrastraba problemas estructurales desde hacía años. Allí se sostenía que los cortes no respondían solo al calor o al aumento del consumo, sino a decisiones políticas que habían desincentivado la inversión privada en generación, transporte y distribución.

En ese marco, el hoy presidente insistía en que el problema no era ni climático ni excepcional. Para el entonces diputado libertario, los apagones eran la consecuencia lógica de un modelo “populista” que, al intervenir precios y sostener subsidios generalizados, había vaciado de incentivos al sector energético. “No hay magia: si no se invierte, el sistema colapsa”, repetía como consigna.

El paso del tiempo y el cambio de roles, sin embargo, reconfiguraron el escenario. Ya como Presidente, y con una administración que promete desregular la economía y recomponer las reglas de mercado, los cortes de luz volvieron a ocupar el centro de la escena. En distintos puntos del país, interrupciones del servicio se registraron en medio de picos de consumo y olas de calor, una postal conocida que ahora se produce bajo la gestión libertaria.

El contraste no tardó en generar ruido. En redes sociales y en el debate público reaparecieron archivos, frases y citas de aquel Milei opositor que atribuía toda la responsabilidad al kirchnerismo. La pregunta que sobrevuela es inevitable: ¿hasta dónde llegan las herencias y desde cuándo empieza la responsabilidad propia?

Mientras el Gobierno insiste en que los problemas del sistema eléctrico son el resultado de años de desinversión y que las soluciones no serán inmediatas, los apagones vuelven a funcionar como termómetro político. Lo que ayer fue argumento de campaña, hoy se transforma en un desafío de gestión. Y en esa tensión entre el discurso y la realidad, la energía -otra vez- ilumina las contradicciones del poder.

GZ