31/12/2025 - Edición Nº1058

Política

Justicia y verano

Cristina Kirchner ante nuevos jueces: el giro que aliviaría su detención

31/12/2025 | El receso de enero modifica la Cámara de Casación y deja a cargo a magistrados con criterios más flexibles.



Mientras se recupera de una cirugía de peritonitis en el Sanatorio Otamendi, la defensa de Cristina Kirchner apuesta a que el inicio de la feria judicial de enero traiga un alivio a sus condiciones de detención. El cambio en la integración de la Cámara de Casación abre una ventana de oportunidad para que la expresidenta reciba permisos que le fueron negados sistemáticamente durante el año, como la remoción de su tobillera electrónica y la ampliación de su régimen de visitas.

El escenario cambia drásticamente debido a la Feria Judicial, el receso de enero donde solo quedan jueces de turno para resolver cuestiones urgentes. A partir del 1° de enero, los magistrados que rechazaron sus pedidos, como Diego Barroetaveña y Gustavo Hornos, entran en licencia. En su lugar, la sala que debe decidir sobre su arresto domiciliario quedará bajo la influencia de Mariano Borinsky y Ángela Ledesma, magistrados con posturas históricamente más garantistas.

Casación y el juego de las mayorías en enero

Edificio de los tribunales de Comodoro Py en Retiro, sede de la Cámara de Casación.

La Cámara de Casación es el tribunal penal más importante del país por debajo de la Corte Suprema, y es la instancia que vigila el cumplimiento de la condena por la causa Vialidad. Hasta ahora, la expresidenta cumple su detención domiciliaria con restricciones estrictas: solo tres visitas por semana y el uso de una tobillera electrónica. Sin embargo, el juez Borinsky ya ha manifestado que el dispositivo es "innecesario" dado que cuenta con custodia policial permanente. Con el receso de verano, su voto podría sumarse al de Ledesma para conformar una mayoría que le devuelva libertades hoy restringidas.

Rehabilitación y visitas: los planteos de la defensa

El abogado Alberto Beraldi también busca que se autorice la visita de asesores cercanos y familiares, y que se permita a la expresidenta mayor tiempo de uso de la terraza de su departamento en Constitución. La internación en el Otamendi suma un argumento extra a la defensa: tras el alta, la exmandataria requerirá condiciones de rehabilitación física que el tribunal anterior consideraba excesivas. Si el nuevo tribunal de feria da el visto bueno, enero marcaría un giro en la ejecución de la condena, permitiendo un régimen mucho más relajado mientras se aguarda el fallo final de la Corte Suprema.

TM