El 2026 se perfila como un año de fuertes contrastes para las monarquías del mundo. Mientras algunas celebran longevidad, estabilidad y continuidad institucional, otras enfrentan procesos judiciales y despedidas históricas que reconfiguran su imagen pública. La atención internacional se concentrará en una serie de eventos que, por su carga simbólica y política, marcarán el rumbo de varias coronas.
El año comenzará con tensión en Noruega. En febrero está previsto el inicio del juicio contra Marius Borg Høiby, hijo de Mette-Marit, en un tribunal de Oslo. El proceso judicial, que incluye acusaciones graves, representa un hecho inédito para la monarquía noruega moderna y ha generado una presión mediática constante sobre la familia heredera.
Aunque Marius no forma parte de la línea de sucesión, el caso impacta directamente en la imagen de una casa real conocida por su cercanía con la sociedad y su fuerte compromiso con valores de transparencia. El juicio se desarrolla en un contexto donde la opinión pública exige explicaciones claras y responsabilidades, incluso dentro de instituciones históricamente protegidas por la discreción.
En Asia, el 2026 estará marcado por uno de los actos más solemnes de la región. Tras el fallecimiento de Queen Sirikit a los 93 años a fines de 2025, Tailandia culminará su extenso período de luto nacional con la gran ceremonia de cremación real en Bangkok.
Estos funerales de Estado, profundamente ligados a tradiciones budistas y rituales ancestrales, no solo despedirán a una figura central del siglo XX tailandés, sino que también simbolizarán el cierre definitivo de una etapa histórica de la monarquía. La reina Sirikit fue durante décadas un pilar de estabilidad y una referencia cultural y política para el país.
Abril de 2026 marcará un aniversario clave en el Reino Unido: el centenario del nacimiento de la Reina Isabel II, la monarca más longeva de la historia británica. Para recordarla, el Palacio de Buckingham organizará la exposición Queen Elizabeth II: Her Life in Style, la mayor muestra jamás dedicada a su vestuario.
La exhibición recorrerá siete décadas de reinado a través de piezas icónicas que reflejan no solo la evolución estética de la reina, sino también los cambios sociales, políticos y culturales del Reino Unido y del mundo. El homenaje refuerza la figura de Isabel II como símbolo de continuidad en tiempos de profundas transformaciones.
En contraste con los escenarios más complejos, Suecia vivirá un año de celebraciones. El Carlos XVI Gustavo de Suecia cumplirá 80 años el 30 de abril de 2026 y las conmemoraciones se extenderán hasta junio para celebrar los 50 años de matrimonio con la Reina Silvia.

Se espera una actividad festiva del rey de Suecia, quien cumplirá 80 años en abril de 2026 y será conmemorado con eventos públicos de alto perfil.
Las Bodas de Oro reales representan un hito para la dinastía Bernadotte y refuerzan la imagen de estabilidad de la monarquía sueca, una de las más consolidadas de Europa. Los actos oficiales combinarán celebraciones públicas, ceremonias institucionales y eventos culturales que destacarán el rol simbólico de la Corona en la vida nacional.
El 2026 mostrará con claridad que las monarquías ya no viven únicamente de la tradición. Entre homenajes multitudinarios, duelos nacionales y procesos judiciales expuestos al escrutinio global, las casas reales se enfrentan al desafío de sostener su legitimidad en un mundo cada vez más exigente. Un año donde el pasado y el futuro de las coronas se cruzan, bajo la mirada atenta de la opinión pública internacional.