En el marco de la celebración de Año Nuevo, el Gobierno porteño realizó más de 5.000 testeos entre la noche del 31 y esta mañana: 38 conductores dieron positivo y se les retuvo la licencia de conducir. La tasa de positividad bajó al 0,77% contra 0,97% de promedio anual.

En más de 30 controles se registraron 12 casos de conductores con dosaje mayor a 1 g/l (se los inhabilita para manejar entre 4 meses y 2 años) y 26 con dosaje entre 0,5 g/l y 0.99 g/l (inhabilitación entre 2 y 4 meses). En total se retuvieron 41 licencias. El dosaje de alcoholemia más elevado fue en un conductor con 2,62 g/l de alcohol en sangre.
Como se sabe, los controles de alcoholemia buscan reducir los incidentes fatales, porque 1 de cada 5 muertes está relacionada con el consumo de alcohol al volante. Durante 2025, los Agentes de la Dirección de Tránsito llevaron adelante más de 490 mil controles de alcoholemia. La realización de los test permitió reducir progresivamente la tasa de positivos: 1,76% en 2020, 1,67% en 2021, 1,52% en 2022, 1,20% en 2023, 1,16% en 2024 y 0,97% en 2025.

A las personas que dan positivo en un control se les retira la licencia por un mínimo de dos meses y, para recuperarla, deben hacer un taller de seguridad vial. También se les labra una multa. Hoy en la CABA los límites son 0,5 g/l para conductores de autos particulares; 0,2 g/l para motociclistas y 0,5 g/l para su acompañante, y 0,0 g/l para principiantes y conductores profesionales.
Los controles se hacen mediante la metodología “embudo” que obliga a circular a baja velocidad, refuerza la percepción del operativo y mejora la seguridad del personal: es un estándar recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Además, desde anoche y hasta la madrugada de hoy fueron atendidas 22 personas en los hospitales especializados de la Ciudad por incidentes durante los festejos.
En el Hospital Oftalmológico Santa Lucía ingresaron 12 pacientes, de los cuales 2 son menores de 15 años. Todos ellos presentaron cuadros ambulatorios producto de heridas en los ojos causadas por pirotecnia. También se registraron dos pacientes con heridas leves en el Hospital Oftalmológico Lagleyze.
Y el Hospital de Quemados atendió a 8 pacientes por lesiones causadas por pirotecnia, con edades entre los 9 y 25 años. Todos los casos fueron de manejo ambulatorio. Se registró un paciente con una lesión de mayor gravedad, pero no fue necesaria una internación.