A seis años de la entrada en vigencia de la ley de paridad de género, la representación femenina en el Senado nacional continúa sin alcanzar el objetivo de igualdad.
Con la nueva conformación que asumió el pasado 10 de diciembre, las mujeres ocupan 33 de las 72 bancas, lo que equivale al 45,8% del total de integrantes de la Cámara alta.
Los datos corresponden a la cuarta elección consecutiva en la que se aplicó la norma aprobada en 2017, pero, una vez más, el equilibrio pleno quedó lejos de concretarse.
Según señalaron fuentes legislativas, uno de los principales factores que explica el estancamiento en la cantidad de senadoras es que la mayoría de las listas electorales fueron encabezadas por hombres, lo que limitó el ingreso femenino pese a la obligatoriedad de la paridad.
Incluso, el número de mujeres podría haber sido mayor: el Senado debería contar con 34 legisladoras, pero la rionegrina Lorena Villaverde no pudo asumir su banca debido a que no fueron aprobados sus pliegos, en el marco de cuestionamientos por presuntos vínculos con el empresario Fred Machado, acusado de narcotráfico.
Desde la sanción de la ley de Paridad de Género, se realizaron elecciones legislativas en 2019, 2021, 2023 y 2025. Sin embargo, en ninguna de ellas se logró que las mujeres alcanzaran la mitad de las bancas del Senado.
Fuentes parlamentarias estiman que el objetivo recién podría concretarse dentro de cuatro años, si se modifica la dinámica de armado de listas y se garantiza una aplicación más equitativa del espíritu de la norma.
Otro dato que refleja las desigualdades persistentes es la escasa presencia femenina en la conducción de los bloques parlamentarios. Entre las bancadas con más de tres integrantes, solo una mujer preside un bloque: Patricia Bullrich, al frente de La Libertad Avanza.
El resto de las jefaturas continúa mayoritariamente en manos de varones, con excepción de los monobloques, donde varias senadoras ejercen la representación individual.
En los principales espacios políticos, las mujeres tampoco alcanzan la mitad de los integrantes. En el bloque Justicialista son 9 de 21 senadores (43%); en La Libertad Avanza, 8 de 20 (40%); y en la UCR, 4 de 10 (40%).
Otros bloques muestran una composición más reducida pero diversa: Convicción Federal tiene dos mujeres de cinco integrantes; el PRO, dos de tres; mientras que fuerzas como Frente Cívico, Frente de la Concordia Social, Moverte por Santa Cruz y Provincias Unidas cuentan con una representante femenina cada una. Además, existen varios monobloques encabezados por mujeres.
Entre las senadoras con mayor visibilidad pública se destacan, además de Bullrich, Nadia Márquez, Juliana Di Tullio, Cándida López, Carolina Moisés y la radical santafesina Carolina Losada.
No obstante, el peso mediático no alcanza para revertir una realidad estructural: la paridad formal aún no se traduce en igualdad plena dentro del Senado.
A seis años de la ley, el desafío sigue siendo convertir la norma en una herramienta efectiva que garantice no solo presencia, sino también poder real para las mujeres en el Congreso.
ND