04/03/2026 - Edición Nº1121

Internacionales

Giro histórico

2 de enero de 1959: la revolución cubana entra en La Habana

02/01/2026 | La caída del régimen de Batista marcó el inicio de una nueva era en Cuba y redefinió la región durante la Guerra Fría.



El 2 de enero de 1959, las fuerzas de la Revolución Cubana ingresaron a La Habana, sellando el triunfo definitivo del movimiento guerrillero que había combatido durante años al régimen de Fulgencio Batista. La noticia recorrió el mundo y marcó un punto de inflexión no solo para Cuba, sino también para el equilibrio político del continente americano.


Fulgencio Batista, presidente de Cuba hasta su huida del país el 1 de enero de 1959, horas antes del triunfo revolucionario.

La huida de Batista durante la madrugada dejó un vacío de poder inmediato. En pocas horas, las columnas rebeldes avanzaron desde distintas provincias hacia la capital, mientras miles de personas salían a las calles para celebrar el fin de una dictadura caracterizada por la corrupción, la represión política y una fuerte dependencia económica del exterior.

Aunque el ingreso formal de Fidel Castro a La Habana se produciría días más tarde, el 8 de enero, el control efectivo del país quedó definido ese 2 de enero. Desde ese momento, el liderazgo revolucionario comenzó a reorganizar el Estado, disolver las viejas estructuras militares y anunciar profundas transformaciones políticas y sociales.

En sus primeras etapas, la revolución se presentó como un proceso nacionalista y reformista, con promesas de justicia social, reforma agraria y soberanía económica. Sin embargo, con el correr de los meses, el nuevo gobierno avanzó hacia un modelo socialista, alineándose con la Unión Soviética y generando una ruptura histórica con Estados Unidos, que marcaría décadas de tensiones diplomáticas, bloqueo económico y confrontación ideológica.


Fidel Castro se consolidó como figura central del nuevo poder político cubano tras la victoria de la revolución.

El triunfo revolucionario de 1959 convirtió a Cuba en un actor central de la Guerra Fría en el hemisferio occidental. Su influencia se extendió a movimientos políticos y armados en América Latina, África y Asia, mientras el país se transformaba en símbolo de resistencia para algunos y en una amenaza estratégica para otros.

A más de seis décadas de aquel día, el 2 de enero de 1959 sigue siendo una fecha clave para entender la historia contemporánea de Cuba y los profundos debates que aún genera su revolución, tanto dentro como fuera de la isla.