El desenlace de Stranger Things ha dejado a los seguidores con una mezcla de satisfacción y nostalgia, pero también con una lista considerable de interrogantes que los hermanos Duffer no terminaron de despejar. Aunque la batalla final contra Vecna y las fuerzas del Upside Down cerró los arcos principales de los protagonistas, el complejo entramado de la mitología de Hawkins parece haber quedado con grietas profundas.
Por ejemplo, la serie nunca mostró ni mencionó una ruptura oficial entre Suzie y Dustin, dejando su noviazgo en el limbo. De igual forma, el epilogue falló en dar claridad sobre el romance de Robin y Vickie; esta última ni siquiera aparece en el cierre, y el estado de su relación se limita a una mención vaga sobre "parejas agobiantes", dejando a la audiencia preguntándose si realmente terminaron juntas.
Para las familias de Hawkins, el olvido fue casi total. Tras el caos final, el paradero de la madre de Max es un absoluto misterio, al igual que el destino de los Turnbow, de quienes no se sabe si sobrevivieron o si alertaron a la policía tras su participación en el plan. Incluso figuras médicas como la Dra. Kay quedaron en el aire, sin una confirmación de su vida o muerte.

La mitología de la serie también presenta inconsistencias biológicas y sobrenaturales que generan debate. La mayor duda recae sobre Will Byers: si él forma parte de la "mente colmena" y la regla general dicta que si el cerebro muere, el cuerpo también, resulta inexplicable que Will esté perfectamente sano tras la muerte del Mindflayer y de Vecna. Además, la razón específica por la cual Vecna lo eligió a él en primer lugar sigue siendo una nebulosa, al igual que el misterio del primer episodio: ¿quién o qué abrió el cerrojo de la puerta cuando el Demogorgon lo perseguía en su casa?
En cuanto a la dinámica del grupo principal, quedaron gestos emocionales sin resolución que los fans esperaban ver cerrados. Las cartas que Max escribió para cada miembro del grupo antes de su enfrentamiento en la cuarta temporada nunca fueron mencionadas ni leídas. De la misma manera, el secreto detrás del cuadro de Will sigue oculto para Mike.

Finalmente, estos puntos sin resolver sugieren que, a pesar de la escala del final, la narrativa sufrió de cierta amnesia sobre sus propios detalles. Los hermanos Duffer priorizaron la conclusión de la amenaza sobrenatural, pero dejaron atrás piezas de rompecabezas que eran vitales para los seguidores más detallistas.