02/01/2026 - Edición Nº1060

Política

Polémico proyecto

Giro en la SIDE: el cambio clave que redefine la contrainteligencia y la vigilancia

02/01/2026 | La iniciativa oficial propone adecuar la legislación para mejorar la coordinación entre organismos.



El Gobierno nacional impulsa una denominada “reforma de segunda generación” del Sistema de Inteligencia Nacional, con el objetivo de profundizar su integración, eficiencia, control y legitimidad institucional. La iniciativa se apoya en el Decreto 614/24 y prevé modificaciones de fondo a la Ley 25.520. El proyecto apunta a mejorar la articulación entre los subsistemas criminal, militar y financiero, eliminar superposiciones históricas y revalorizar la inteligencia como una herramienta estratégica del Estado, alejándola de prácticas discrecionales y usos políticos del pasado.

Uno de los ejes centrales es la creación de una Comunidad de Inteligencia, que será coordinada por la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Este ámbito permitirá un intercambio permanente de información entre organismos especializados e incorporará saberes provenientes de áreas económicas, tecnológicas, sanitarias y ambientales, ampliando el enfoque tradicional del sistema.

En paralelo, se conformará una Comunidad Informativa integrada por organismos que no producen inteligencia, pero sí generan datos relevantes para el análisis estratégico. El flujo de información se realizará a través de un sistema automatizado que registrará cada intercambio, con el objetivo de eliminar márgenes de discrecionalidad y reforzar la trazabilidad.

La reforma también introduce una clara diferenciación entre ciberinteligencia y ciberseguridad. Esta última quedará bajo la órbita de un nuevo Centro Nacional de Ciberseguridad, dependiente de la Jefatura de Gabinete, mientras que la ciberinteligencia continuará orientada exclusivamente a la producción de conocimiento estratégico.

Otro cambio relevante es la redefinición del rol de la Agencia de Seguridad Nacional, que pasará a enfocarse únicamente en tareas de contrainteligencia. De este modo, se elimina la superposición con las fuerzas de seguridad y se establece de forma explícita que la contrainteligencia tendrá un carácter preventivo frente a amenazas como el espionaje, el sabotaje o la injerencia extranjera, descartando su uso para la vigilancia política interna.

En el área de defensa, la iniciativa elimina la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM), dependiente del Ministerio de Defensa, al considerar que duplicaba funciones con la inteligencia del Estado Mayor Conjunto, que concentrará a partir de ahora la producción de inteligencia militar estratégica.

Asimismo, se habilita al sistema de inteligencia a solicitar apoyo técnico y logístico de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas de seguridad, sin alterar las competencias ni funciones específicas de cada institución.

El proyecto refuerza además los mecanismos de control interno. La actual División de Asuntos Internos será transformada en la Inspectoría General de Inteligencia, con mayores atribuciones para realizar auditorías, investigaciones internas y controles legales, presupuestarios y de eficiencia.

Finalmente, se establece que los titulares de los órganos desconcentrados serán designados directamente por el Secretario de Inteligencia, centralizando la conducción del sistema y fortaleciendo el control interno.

GZ