El presidente Javier Milei formalizó este viernes la firma de un decreto que dispone un aumento de sueldos para ministros, secretarios, subsecretarios y otros altos funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional, luego de un largo período con las retribuciones congeladas. La medida fue publicada en el Boletín Oficial y busca recuperar parte del poder adquisitivo perdido por esas categorías frente a la inflación acumulada desde diciembre de 2023.
Mediante el Decreto 931/2025, el Ejecutivo decidió trasladar a los cargos jerárquicos el porcentaje acumulado de aumentos pactados en las paritarias del sector público entre enero de 2024 y julio de 2025, tras más de 22 meses sin actualizaciones. La normativa instruye también a la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública a implementar un nuevo sistema de empleo público con mecanismos de ingreso por mérito, evaluación de desempeño y movilidad salarial vinculada a la responsabilidad de cada función.
Sin embargo, el mismo decreto establece que ni Milei ni la vicepresidenta Victoria Villarruel serán incluidos en esta recomposición salarial, y que la actualización no tendrá carácter retroactivo, por lo que no cubrirá períodos pasados sin ajuste. Desde la Casa Rosada explicaron que ambos mantendrán sus actuales haberes “por tiempo indefinido” como un gesto de austeridad y disciplina fiscal frente al esfuerzo que se pide al resto de la dirigencia pública.
La decisión de excluir a Villarruel tomó relevancia política dado el contexto de tensiones internas dentro del Ejecutivo, donde la vicepresidenta había manifestado su descontento en el pasado por el congelamiento de su salario, en medio de una relación deteriorada con el Presidente.
El aumento otorgado a funcionarios se da en un escenario de discusión sobre el equilibrio fiscal y la competitividad de las remuneraciones en el sector público, con autoridades del Ejecutivo buscando conciliar la necesidad de recomponer haberes con la percepción pública de austeridad en el gasto político.
En tanto, el decreto también derogó una disposición previa que había mantenido congelados los sueldos en el Ejecutivo desde el inicio de la gestión, marcando un punto de inflexión en la política salarial de la administración nacional.
GZ