La Justicia Civil y Comercial de Tres Arroyos autorizó la continuidad de la explotación del Frigorífico Anselmo S.A., declarado en quiebra hace cuatro meses, y habilitó el regreso al trabajo de sus 76 empleados.
El fallo, firmado por el juez Fernando Elizalde, avala un esquema de gerenciamiento privado tras una presentación del síndico Gustavo Benedetti y establece un fuerte control judicial sobre la operatoria.
La explotación quedará a cargo de FIDUC Sociedad Anónima, que asumirá el riesgo empresario sin comprometer fondos de la quiebra.
La resolución marcó un punto de inflexión respecto del escenario iniciado en septiembre, cuando la quiebra del frigorífico cayó “como un balde de agua fría” sobre trabajadores y familias de Tres Arroyos, en un contexto local ya golpeado por la pérdida de empleo industrial.
Desde el Sindicato de la Carne celebraron la medida y destacaron el rol activo de los empleados para buscar posibles interesados en invertir y revertir la quiebra. El retorno de la actividad permitirá preservar los puestos de trabajo y el valor productivo de la planta, evitando la liquidación judicial de activos.
En declaraciones a Newsdigitales, Néstor García, secretario general del Sindicato de la Carne de Tres Arroyos, no ocultó su satisfacción por la noticia, a la que definió como “el mejor regalo para empezar 2026”.
“Nosotros no queríamos llegar a una quiebra con el frigorífico Anselmo, pero fue muy difícil ponerse de acuerdo con los dueños anteriores”, explicó al reconstruir el camino que desembocó en la decisión judicial.
La primera consecuencia del fallo fue inmediata. “Hoy estamos con el aval del juez y con los trabajadores con una plata en el cajero, a cuenta de los salarios caídos”, relató el dirigente gremial, tras cuatro meses sin actividad y sin ingresos regulares.
García puso el foco en el impacto humano de la medida. “Muchas familias la estaban pasando muy mal y fue muy atinada la decisión del juez. Esto es una caricia para todos los trabajadores que vienen peleándola, buscando una changuita para poder sobrevivir”, señaló.
Ese aspecto también fue ponderado en la resolución judicial, al remarcar que la continuidad permite “mantener en funcionamiento una de las principales fuentes de trabajo existente desde hace décadas en esta ciudad”.
El juez Elizalde avaló la continuidad de la explotación al entender, como planteó el síndico Gustavo Benedetti, que cerrar el frigorífico implicaba destruir valor. “La empresa en marcha posee un valor de realización netamente superior a la suma de sus bienes atomizados”, señala el fallo.
García tradujo ese planteo en términos simples: “En una empresa lo principal es el factor humano. Si se apagaba todo, después era muy difícil volver a arrancar”, sintetizó.
La resolución también advirtió que paralizar la actividad podía provocar un “daño grave e irreparable” al patrimonio y a los intereses de los acreedores, además de riesgos sanitarios y técnicos difíciles de revertir.
La explotación de la planta quedó a cargo de FIDUC Sociedad Anónima, una empresa vinculada al rubro frigorífico que presentó la única propuesta considerada viable tras la quiebra. Según explicó el titular del Sindicato de la Carne tresarroyense, se trata de una firma conocida por los trabajadores y con experiencia en la actividad.
FIDUC S.A. ya cuenta con un frigorífico en Margarita Belén, provincia de Chaco, y su presidente es Federico Agardy, empresario también vinculado a la firma Ángel Estrada, fabricante de los tradicionales cuadernos Rivadavia.
En el esquema aprobado por la Justicia, la empresa asumirá salarios, cargas sociales, costos operativos y el riesgo empresario, sin comprometer fondos de la masa concursal
“El gerenciamiento asumirá la explotación a su propio riesgo, sin comprometer el activo remanente de la quiebra”, subraya el fallo.
La continuidad de la explotación no implica un aval sin controles. La resolución establece auditorías periódicas, informes quincenales y mensuales, presentaciones trimestrales y la obligación de contar con seguros, todo bajo la supervisión directa del síndico.
Desde la Justicia remarcaron que el esquema apunta a preservar el patrimonio, garantizar la transparencia del proceso y evitar que la quiebra derive en mayores perjuicios económicos y sociales.
Desde el Sindicato de la Carne, García graficó el alivio de los trabajadores tras la decisión judicial. “Con una plata en el cajero, a cuenta de los salarios caídos, mejor fin de año imposible”, afirmó, al confirmar que ya hubo un primer alivio económico para las familias.
El dirigente destacó además el esfuerzo colectivo durante los meses de quiebra. “Estuvimos haciendo guardia y todavía la seguimos haciendo. Cuidamos la fábrica para que no falte nada y esté en óptimas condiciones para arrancar. Yo me saco el sombrero con la gente que tenemos”, resumió.
También resaltó el acompañamiento de la cooperativa eléctrica CELTA. “Nos mantuvo la luz sin cortar porque sabía que estábamos intentando reflotarlo. Hicimos algunos pagos parciales y, además, no les cortaron el servicio a los trabajadores que estaban complicados. Ellos también pusieron su granito de arena”, subrayó.
Según adelantó el gremio, la expectativa es que en la primera quincena de enero se realicen tareas administrativas y una faena de prueba para verificar el estado de la maquinaria y comenzar a reactivar la actividad de manera progresiva.
“Vamos a tener alguna faena chiquita para empezar a probar la maquinaria. Seguramente habrá trabajo administrativo, revisar cuentas y todo el papeleo que sigue”, detalló García.
Para el sindicato, la continuidad del Frigorífico Anselmo no solo implica la recuperación del empleo, sino también un mensaje en un contexto adverso, donde el cierre de plantas y la pérdida de puestos de trabajo se repiten tanto en Tres Arroyos —con el antecedente del cierre simultáneo de la empresa de herraduras Mustad, que empleaba a 60 trabajadores— como en distintos puntos del país.
“Fueron cuatro meses larguísimos, pero ver la alegría de la gente valió la pena todo el sacrificio”, concluyó.