Una celebración de Año Nuevo terminó en desastre en el exclusivo centro turístico de Crans Montana, en el suroeste de Suiza, cuando un incendio devastador se desató en un bar repleto de personas durante la madrugada del 1 de enero. El siniestro dejó decenas de víctimas fatales y más de un centenar de heridos, muchos de ellos con quemaduras graves, y conmocionó tanto a la población local como a visitantes de distintos países europeos.
El fuego se propagó con extrema rapidez dentro del local, construido en gran parte con madera, un material habitual en edificios de montaña. Testigos relataron escenas de pánico, humo denso y dificultades para escapar, mientras parte del techo colapsaba en medio del avance de las llamas. La gran concentración de personas y la velocidad con la que se expandió el incendio fueron claves para explicar la magnitud de la tragedia.
#EnVideo📹| Las redes sociales han difundido imágenes escalofriantes del incendio mortal en el bar Le Constellation, en Crans-Montana (Suiza), donde se observa el inicio del fuego en el techo y el intento desesperado, aunque fallido, de un joven por sofocarlo con una chaqueta.… pic.twitter.com/VM6Kss93cd
— El Universal (@ElUniversal) January 2, 2026
Las tareas de rescate se extendieron durante horas y requirieron la intervención de bomberos, equipos médicos y fuerzas de seguridad. Varios heridos fueron trasladados a hospitales especializados, incluso fuera de la región, debido a la gravedad de las lesiones. Los centros de salud cercanos quedaron rápidamente bajo presión por la cantidad de pacientes ingresados en pocas horas.
Uno de los aspectos más complejos del operativo posterior es la identificación de las víctimas. Las autoridades advirtieron que el proceso será largo y delicado, ya que muchas personas sufrieron quemaduras severas que impiden una identificación inmediata. Se están utilizando métodos forenses avanzados, como análisis genéticos y registros dentales, mientras familiares y amigos esperan noticias en un clima de angustia.

Crans-Montana es conocida internacionalmente como un destino turístico de invierno, famoso por sus pistas de esquí y vida nocturna vibrante. En años anteriores Suiza ha vivido tragedias relacionadas con el clima y accidentes, pero ninguna de esta escala en un espacio festivo tan popular, lo que intensifica el impacto emocional y social de este desastre.
El impacto del incendio trascendió las fronteras suizas. Gobiernos europeos expresaron condolencias y ofrecieron colaboración, al tiempo que embajadas trabajan para asistir a ciudadanos extranjeros que estaban en el lugar. En Crans Montana, vecinos y turistas improvisaron homenajes con flores y velas, transformando el sitio en un punto de recogimiento colectivo.

La investigación sigue en curso para determinar el origen exacto del fuego y evaluar posibles fallas en las medidas de seguridad. Mientras tanto, la tragedia reabre el debate sobre los riesgos en espacios cerrados durante celebraciones masivas y deja una marca profunda en uno de los destinos turísticos más emblemáticos de los Alpes.