El 2025 finalizó con una noticia que reconfigurará el tablero del negocio global de la proteína animal. El gobierno chino puso en marcha cuotas y aranceles para la carne vacuna, medida que se conoció tras una investigación que el gigante asiático puso en marcha en diciembre de 2024.
En el caso de Argentina, el Ministerio de Comercio chino definió un cupo de 511.000 toneladas anuales, con la tasa vigente de 12,5%. Por encima de ese volumen, el arancel trepa al 55%, lo que hace casi inviable cualquier idea de crecer en volumen en ese destino.
Esta decisión se extenderá por un plazo de tres años y también alcanza a jugadores de peso en el negocio, como los casos de Brasil, Australia y Estados Unidos. Analistas del sector consultados por NewsDigitales consideraron que el anuncio chino no representará un problema para nuestro país, pero si tendrá un impacto considerable en dos actores de peso, como Brasil y Australia.
Como se recordará, a finales de 2025 el Gobierno chino anunció el inicio de una investigación de salvaguardias sobre las importaciones de carne bovina
Esta medida fue solicitada por productores ganaderos chinos y asociaciones del sector, quienes manifestaron su preocupación por el aumento de importaciones a bajo precio. La investigación abarca el período comprendido entre el 1° de enero de 2019 y el 30 de junio de 2024.
Según datos de la Administración General de Aduanas de China (GACC), los principales países exportadores de carne vacuna a ese destino en 2023 y en el primer semestre de 2024 fueron Brasil, Argentina, Uruguay, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos.
De acuerdo a las estadísticas chinas, en ese período las importaciones de carne vacuna aumentaron de manera significativa En 2023, se registró un incremento del 64,9% en relación a 2019.
El consultor ganadero Víctor Tonelli puso números a este anuncio y el primer dato que se desprende es que en los próximos tres años, las cuotas de exportación a China se mantendrán en niveles similares, con un aumento anual en los volúmenes despachados del 2%.
En el caso de Argentina, en 2026 podrá exportar unas 511.000 toneladas, mientras que en 2028 podrá despachar -con arancel de 12,5%. unas 532.000 toneladas. Por el lado de Uruguay, en este período pasaría de 324.000 a 337.000 toneladas y Brasil de 1,10 millones de toneladas a 1,15 millones.

“En los últimos cinco años, el mayor volumen exportado fue en 2024 con 574.000 toneladas y 2023 con 545.000 toneladas. En 2025, el estimado se ubicó sobre las 500.000 toneladas”, calculó.
Para 2026 y 2027, Tonelli consideró que la cuota china no tendrá un impacto visible en los frigoríficos exportadores argentinos, aunque "habrá que ir viendo evolución de mercados y oferta de ganado".
Diego Ponti, analista ganadero de la Consultora AZ Group, estimó que esta asignación de cupos a China castigó mayormente a Brasil y Australia. En el caso del vecino país, estimó que este año perderá un 25% de la asignación a ese destino: en los últimos doce meses, embarcó 1,5 millones de toneladas y la cuota para este año será de 1,10 millones.
Por el lado de los oceánicos, el golpe también es considerable. En el último año, exportaron unas 300.000 toneladas y la cuota china para este año será de 205.000 toneladas, un recorte de 37%.
Argentina -junto a Uruguay, Nueva Zelanda y Estados Unidos- integra el pelotón de paises que no acusarán impacto. Los eportadores argentinos despacharon unas 497.000 toneladas el año pasado y el nuevo cupo estableció 511.000 toneladas. En el resto de los casos, la cuota asignada está por debajo de los volúmenes enviados en 2025.
Un punto a tener en cuenta en este escenario será la estrategia que adoptarán los importadores chinos. "Lo más probable es que Brasil y Australia cumplan con su cuota, sin lugar a dudas. Entonces, ese volumen extra que exportaban Brasil y Australia no lo van comercializarán más", remarcó en diálogo con este medio.
Y agregó: "Los importadores lo tendrán que salir a buscar con ese arancel actual de 12,5% en otros países que tengan capacidad ociosa, que tengan cuota de sobra, como Uruguay, Nueva Zelanda y Estados Unidos".
Ponti plantó que "lo interesante en el caso de Brasil es ver a dónde van a parar las toneladas que no comprará China, lo más probable es que haya más presión sobre el mercado de Estados Unidos y otros destinos. Tal vez exista más presión sobre el mercado estadounidense".
El negocio australiano sufrirá un escenario similar, con unas 100.000 toneladas que quedarán fuera de las operaciones con China.
En el caso de los exportadores argentinos, sostuvo que la cuota china se ajusta a los volúmenes que se vienen exportando a China. "Su bien no es deseable una cuota, el impacto dentro de todo es leve", estimó.
Para Argentina, en principio, en China no le debería cambiar demasiado la cuestión, la cuota se ajusta bastante bien a lo que nosotros veníamos exportando a la China. Eh, el impacto es leve, aunque no es deseable una cuota, pero el impacto dentro de todo es leve.
La contracara de este anuncio es que -al menos por los próximos tres años- no habrá chances de incrementar los embarques a ese destino. "Por fuera de la cuota, el arancel 55% te deja fuera de China, no hay dudas. Pero no parece algo determinante, algo que que condene el mercado exportador argentino", concluyó.