07/01/2026 - Edición Nº1065

Internacionales

Festejos trágicos

Caos en Países Bajos por Año Nuevo deja dos muertos e iglesia histórica destruida

05/01/2026 | Durante la celebración por el inicio de 2026, incidentes con pirotecnia y disturbios provocaron víctimas y la pérdida de un monumento del siglo XIX.



El inicio de 2026 estuvo marcado por el caos en los Países Bajos, donde las celebraciones de Año Nuevo derivaron en una combinación de tragedias personales, violencia urbana y la destrucción de un edificio histórico en el corazón de Ámsterdam. Al menos dos personas murieron en accidentes vinculados con fuegos artificiales, mientras que enfrentamientos en varias ciudades obligaron a un amplio despliegue policial.

Las víctimas fatales se registraron en dos puntos distintos del país. En la localidad de Aalsmeer, cercana a la capital, un hombre de 38 años perdió la vida tras un incidente con pirotecnia. En tanto, en la ciudad de Nijmegen, en el este del país, un adolescente de 17 años murió en circunstancias similares durante las primeras horas del nuevo año. Las autoridades también reportaron numerosos heridos por quemaduras, explosiones y fragmentos de fuegos artificiales utilizados de manera irregular.

La noche estuvo atravesada además por disturbios en distintas ciudades neerlandesas. La policía describió el escenario como uno de los más violentos de los últimos años, con ataques directos contra agentes y personal de emergencia. Se registraron incendios de contenedores, lanzamiento de artefactos explosivos improvisados y enfrentamientos callejeros que derivaron en alrededor de 250 detenciones. En varios puntos fue necesario el uso de unidades antidisturbios para recuperar el control del espacio público.

El episodio más simbólico ocurrió en Ámsterdam, donde un incendio destruyó casi por completo la Vondelkerk, una iglesia neogótica construida en 1872 y considerada parte del patrimonio histórico de la ciudad. El fuego se inició poco después de la medianoche en la torre principal y se propagó rápidamente por el techo de madera, provocando el colapso de la estructura superior y la caída de la aguja, de unos 50 metros de altura.

La Vondelkerk fue diseñada por el reconocido arquitecto Pierre Cuypers, también autor de la Estación Central y el Rijksmuseum de Ámsterdam. Tras un incendio a comienzos del siglo XX, el edificio había sido reconstruido y, luego de ser desconsagrado en la década de 1970, pasó a cumplir funciones culturales, con oficinas, espacios de trabajo creativo y eventos. Su ubicación, junto al Vondelpark, la convertía en un punto emblemático del paisaje urbano.

Decenas de vecinos debieron ser evacuados de manera preventiva debido al riesgo de derrumbe y la caída de escombros, aunque no se registraron víctimas directas por el incendio. Los bomberos trabajaron durante horas para controlar las llamas y evitar que el fuego se extendiera a edificios linderos, pero los daños estructurales fueron severos y gran parte del interior quedó reducido a cenizas.


Equipos de bomberos trabajaron durante horas para contener las llamas y evitar que el fuego se propagara a edificios cercanos, en una de las noches más exigentes del año para los servicios de emergencia.

La investigación oficial sobre el origen del incendio sigue en curso. Si bien no hay conclusiones definitivas, las primeras hipótesis apuntan a la pirotecnia utilizada masivamente durante la Nochevieja como posible desencadenante, ya sea por el impacto directo de un artefacto o por restos incandescentes que alcanzaron la estructura. Los peritos advirtieron que el análisis será complejo debido al colapso del edificio y podría extenderse durante varias semanas.

Este nuevo episodio reavivó el debate en los Países Bajos sobre el uso de fuegos artificiales por parte de particulares. Cada año, la celebración de Año Nuevo deja cientos de heridos, importantes daños materiales y una fuerte presión sobre los servicios de emergencia. En este contexto, el país avanza hacia regulaciones más estrictas sobre la venta y el uso de pirotecnia, en un intento por reducir riesgos y evitar que tradiciones festivas vuelvan a terminar en tragedia.