07/01/2026 - Edición Nº1065

Internacionales

Infraestructura

Ciudad de la Paz reemplaza a Malabo: el motivo oculto del cambio de capital

03/01/2026 | El traslado de la capital desde Malabo al continente marca un giro político, territorial y simbólico tras más de medio siglo.



El 2 de enero de 2026, Guinea Ecuatorial oficializó un cambio estructural en su organización estatal. Mediante decreto presidencial, Ciudad de la Paz, ubicada en la provincia de Djibloho, fue proclamada nueva capital política y administrativa del país, desplazando a Malabo luego de más de cincuenta años como centro del poder nacional.

La decisión no se limita a un gesto administrativo. Implica una reconfiguración profunda del eje territorial del Estado, con efectos directos sobre la distribución del poder, la planificación urbana y la estrategia de desarrollo nacional. El traslado al continente rompe con una tradición institucional asentada en la isla de Bioko desde la independencia en 1968.


Guinea Ecuatorial es un país de África Central que comprende el continente de Río Muni y 5 islas volcánicas en alta mar.

Capital planificada y control territorial

Ciudad de la Paz fue concebida desde su origen como capital diseñada. A diferencia de Malabo, cuyo crecimiento respondió a procesos históricos y coloniales, la nueva capital surge como un proyecto estatal integral, con edificios gubernamentales, sedes administrativas y espacios institucionales planificados desde cero.

Su ubicación en el interior continental responde a una lógica geopolítica clara: facilitar el acceso desde todo el territorio nacional, reducir la dependencia insular y consolidar la presencia del Estado en una zona estratégicamente central. El traslado busca también equilibrar el peso político entre la región continental de Río Muni y la isla de Bioko.

El rol del Estado y la narrativa del desarrollo

Desde el Ejecutivo, el cambio fue presentado como parte de una estrategia de modernización institucional y descentralización administrativa. Según el discurso oficial, Ciudad de la Paz permitiría descongestionar Malabo, redistribuir servicios públicos y fomentar un desarrollo territorial más equilibrado, aunque estos objetivos dependen de su implementación efectiva.

La nueva capital se inscribe además en una narrativa estatal que vincula infraestructura, orden urbano y estabilidad política. El proyecto busca proyectar capacidad de planificación a largo plazo y control territorial, aunque su impacto real estará condicionado por factores económicos, institucionales y sociales.

Impacto político y desafíos pendientes

El traslado de la capital plantea interrogantes sobre su implementación efectiva. La mudanza de ministerios, cuerpos legislativos y personal administrativo requerirá inversiones sostenidas, logística compleja y adaptación institucional. A corto plazo, Malabo seguirá conservando peso económico y simbólico.

A largo plazo, el éxito de Ciudad de la Paz dependerá de su capacidad para convertirse en un centro administrativo vivo y funcional, y no en un enclave desconectado de la realidad social. El cambio de capital abre una nueva etapa en la historia política de Guinea Ecuatorial, cuyo alcance real se medirá en los próximos años.

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