La decisión del presidente Volodímir Zelenskiy de ofrecer el cargo de jefe de gabinete de la Presidencia al jefe de la inteligencia militar, Kyrylo Budanov, marca un punto de inflexión en la estructura de poder ucraniana. En un país atravesado por la guerra, el movimiento consolida una tendencia creciente: la subordinación del espacio civil a lógicas estrictamente militares.
La Oficina del Presidente en Ucrania no es un cargo menor. Funciona como eje de coordinación política, administrativa y diplomática del Ejecutivo. Colocar en ese puesto a un general activo, con trayectoria en operaciones encubiertas y conducción de inteligencia, altera el equilibrio tradicional entre autoridad civil y estructura militar.
Desde el inicio de la invasión rusa, el poder presidencial ha acumulado facultades excepcionales bajo el paraguas del estado de guerra. La designación de Budanov refuerza esa concentración al fusionar, de hecho, el comando político con el aparato de inteligencia, reduciendo los márgenes de deliberación civil y control institucional.
El reemplazo de figuras civiles por mandos militares en espacios clave no solo responde a una lógica de eficiencia en seguridad. También plantea interrogantes sobre la transparencia, la rendición de cuentas y el futuro de la gobernabilidad democrática una vez finalizado el conflicto.
I had a meeting with Kyrylo Budanov and offered him the role of the Head of the Office of the President of Ukraine. At this time, Ukraine needs greater focus on security issues, the development of the Defense and Security Forces of Ukraine, as well as on the diplomatic track of… pic.twitter.com/SCs6Oj2Rb7
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) January 2, 2026
En el plano interno, la decisión puede profundizar tensiones entre sectores políticos desplazados y fortalecer un esquema de poder cada vez más cerrado. En el plano externo, el mensaje hacia los aliados occidentales es ambiguo: mientras Ucrania solicita apoyo financiero y político en nombre de la democracia, concentra su toma de decisiones en estructuras de seguridad opacas por definición.
La figura de Budanov, altamente valorada por su rol en la guerra, carece de experiencia pública en gestión política o administrativa. Su traslado al centro del Ejecutivo introduce un riesgo adicional: que la lógica de la inteligencia -secreta, jerárquica y poco permeable al debate- se imponga sobre la gestión civil del Estado.
Two major changes in Zelenskyy’s Cabinet! Kyrylo Budanov becomes Head of Zelenskyy’s Administration, replacing Yermak.
— Tymofiy Mylovanov (@Mylovanov) January 2, 2026
Mykhailo Fedorov—the youngest genius minister behind Ukraine’s digital transformation—becomes defense minister. A young, results-oriented team gets a boost.
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La guerra explica muchas decisiones excepcionales, pero no las justifica todas. El ascenso de un jefe de inteligencia militar al núcleo del poder político puede resolver urgencias tácticas, pero compromete el equilibrio institucional a largo plazo. En lugar de fortalecer al Estado, la militarización del Ejecutivo amenaza con debilitar los fundamentos democráticos que Ucrania afirma defender.