El Ministerio de Salud de la Nación publicó la guía técnica “Coqueluche: vigilancia, prevención y control”, un documento clave diseñado para unificar la respuesta sanitaria ante el incremento de casos registrado durante 2025. La iniciativa busca revertir el impacto de la enfermedad, también conocida como tos convulsa, en un escenario de coberturas de vacunación desiguales en todo el país.
Uno de los puntos que más preocupa a las autoridades es que, en 2023, Argentina registró los niveles de vacunación más bajos de los últimos 12 años. Esta situación ha dejado a gran parte de la población desprotegida, facilitando la circulación de la bacteria.

La nueva normativa pone el foco en proteger a los lactantes, quienes representan el grupo con mayor riesgo de complicaciones graves y mortalidad.
La guía establece directrices estrictas para el sistema de salud y la población en general:
Detección temprana: Se refuerza el rol de los centros de salud para identificar casos sospechosos e iniciar el tratamiento antibiótico de forma inmediata.
Vacunación obligatoria en embarazadas: Se ratifica la importancia de recibir la vacuna a partir de la semana 20 de gestación, paso esencial para transferir anticuerpos al recién nacido.
Recupero de esquemas: Las autoridades instan a completar las dosis atrasadas en niños y adultos para reducir la acumulación de personas susceptibles al contagio.

Como se sabe, la coqueluche es una patología respiratoria que se propaga con gran facilidad. Por este motivo, el documento actualiza las definiciones de "caso sospechoso" y ordena una vigilancia epidemiológica intensiva en todas las provincias para frenar la tendencia alcista detectada el último año.
Desde el Ministerio de Salud recordaron que la inmunización es la herramienta más segura y efectiva. Se recomienda a la población acercarse a los centros de salud con el carnet de vacunación para verificar que todas las dosis estén al día.