La Cámpora emitió un duro comunicado en rechazo a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y a la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro, a la que calificó como un acto de “imperialismo explícito y violento”. Se trata de una de las primeras definiciones políticas orgánicas del kirchnerismo tras conocerse los hechos, con un fuerte contenido regional y un marcado posicionamiento geopolítico.
Bajo el lema “No a la intervención militar por petróleo”, la organización que conduce Máximo Kirchner sostuvo que los bombardeos sobre territorio venezolano y la captura de Maduro representan “un peligro extremo para toda la región” y responden a una lógica de “saqueo, control y dominación” de los recursos estratégicos de América Latina, en particular del petróleo venezolano. En ese sentido, reafirmó que América Latina debe ser preservada como un territorio de paz, libre de intervenciones armadas externas.
El comunicado también incorporó una fuerte lectura política regional, al advertir que la ofensiva estadounidense no constituye un hecho aislado, sino parte de una estrategia histórica de dominación sobre los países latinoamericanos. “América Latina no es ni será el patio trasero de los yankees”, sostuvo el texto, que apeló a la autodeterminación de los pueblos y a la defensa de la soberanía regional.
NO A LA INTERVENCIÓN MILITAR POR PETRÓLEO
— La Cámpora (@la_campora) January 3, 2026
América Latina es LIBRE y SOBERANA
Repudiamos el ataque militar de Estados Unidos en Venezuela que representa una gravísima violación a la soberanía de la región, al derecho internacional y un acto de imperialismo explícito y violento.…
Además de cuestionar el accionar de Estados Unidos, La Cámpora apuntó directamente contra el presidente Javier Milei, a quien acusó de respaldar la intervención militar y de mantener una política exterior subordinada a Donald Trump. En ese marco, vinculó esa postura con el impulso al RIGI, la política de apertura sobre los recursos naturales y la relación del Ejecutivo nacional con Washington.
Según el espacio kirchnerista, el respaldo del Gobierno argentino a la ofensiva en Venezuela se inscribe en una matriz más amplia de entrega de soberanía y alineamiento automático con los intereses estadounidenses, en contraste con una tradición latinoamericana de defensa de la autodeterminación y la integración regional.
Las definiciones de La Cámpora se inscriben en una línea política compartida con el Partido Justicialista, que también fijó una posición institucional de rechazo a la intervención militar en Venezuela. El partido presidido por Cristina Fernández de Kirchner reafirmó en su pronunciamiento los principios de no intervención, rechazo al uso de la fuerza y solución pacífica de los conflictos, y advirtió sobre el impacto regional de los bombardeos.
De este modo, el kirchnerismo comenzó a delinear una posición política clara y coordinada frente a la detención de Maduro y la ofensiva militar estadounidense, con La Cámpora como voz central, un fuerte énfasis en la soberanía regional y una crítica directa al alineamiento internacional del Gobierno argentino.