El Frente Renovador (FR) expresó una postura crítica frente a la ofensiva de los Estados Unidos en Venezuela y la posterior captura de Nicolás Maduro, al rechazar de manera categórica cualquier forma de intervención militar extranjera y advertir sobre los riesgos que este tipo de acciones implica para la democracia, la población civil y el orden internacional.
A través de un comunicado difundido por su Mesa Nacional, el espacio político fijó una posición diferenciada tanto del gobierno estadounidense como del régimen venezolano, reafirmando su rechazo a la injerencia externa y su defensa de los principios de autodeterminación y soberanía.
En su pronunciamiento, el Frente Renovador sostuvo que la legitimidad política de un gobierno no puede definirse mediante acciones armadas impulsadas desde el exterior.
“El Frente Renovador rechaza de manera categórica cualquier invasión o intervención militar de los Estados Unidos en Venezuela”, señala el documento, que agrega: “La legitimidad o ilegitimidad de un gobierno no puede resolverse mediante acciones armadas de un país extranjero, sino por el propio pueblo, a través de mecanismos democráticos, pacíficos y soberanos”.
El texto remarca que, aun frente a cuestionamientos institucionales, el uso de la fuerza no constituye una vía legítima para la resolución de conflictos políticos.
LA DEMOCRACIA NO SE IMPONE POR LA FUERZA
— Frente Renovador (@FrenteRenovador) January 3, 2026
El futuro de Venezuela debe ser decidido por los venezolanos, sin injerencias externas y con plenas garantías democráticas. pic.twitter.com/hgqskOv0zj
El comunicado también cuestiona la forma en que se llevó adelante la ofensiva estadounidense, tanto desde el punto de vista político como institucional.
“Advertimos que la decisión del gobierno de Donald Trump de atacar Venezuela, invocando acusaciones de ‘narcoterrorismo’ y eludiendo el debate y la autorización del Congreso de los Estados Unidos, constituye en sí misma una decisión antidemocrática y unilateral”, afirma el Frente Renovador.
Según el espacio, ese accionar desconoce “los controles institucionales y el principio de división de poderes que rige en todo sistema republicano”.
El Frente Renovador aclaró que su rechazo a la intervención militar no implica respaldo político al gobierno de Maduro. En el comunicado se recuerda que el espacio mantuvo una posición crítica frente al proceso político venezolano en distintas oportunidades.
“Nuestra posición ha sido clara y sostenida en múltiples ocasiones. La última vez, exigimos transparencia electoral, la publicación de las actas y señalamos la opacidad del proceso político venezolano”, subraya el documento.
En ese sentido, el FR sostuvo que “ninguna irregularidad institucional puede ser utilizada como justificación para una invasión”, al considerar que ese tipo de acciones “solo agrava el sufrimiento de la población civil y viola el principio de autodeterminación de los pueblos”.
A lo largo de los últimos años, Sergio Massa y el Frente Renovador han manifestado en reiteradas ocasiones cuestionamientos al gobierno venezolano, particularmente en relación con la falta de garantías electorales, la situación de los derechos humanos y el deterioro institucional.
Sin embargo, esa mirada crítica coexistió siempre con una posición contraria a las sanciones extremas, a la intervención militar y a cualquier forma de imposición externa, postura que el espacio volvió a reafirmar tras los últimos acontecimientos.
El comunicado concluye con un llamado a una resolución pacífica del conflicto y al respeto del derecho internacional.
“El futuro de Venezuela debe ser decidido por los venezolanos, sin injerencias externas y con plenas garantías democráticas”, señala el texto, y agrega: “Esperamos una pronta resolución del conflicto, con el menor daño posible para el territorio y la población venezolana, en el marco del diálogo, la paz y el respeto al derecho internacional”.
Con esta definición, el Frente Renovador buscó fijar una posición intermedia: crítica del régimen de Maduro, pero también opuesta a la ofensiva militar de Estados Unidos, y alineada con una salida política y democrática para Venezuela.