La captura de Nicolás Maduro, ahora bajo custodia de Estados Unidos, dejó al régimen venezolano en un estado cercano al colapso y encendió todas las alarmas entre quienes fueron sus defensores más visibles. Entre ellos, en Instagram está @michelopicante, el influencer argentino que durante años se convirtió en una de las caras más reconocibles del ultrachavismo y madurismo en redes sociales.
Radicado desde hace tiempo en Venezuela, Michelo -cuyo nombre real es Diego Suárez, nacido en Salta- ganó notoriedad por su defensa a ultranza del gobierno chavista y por sus constantes mensajes desde Caracas. En las últimas horas, el influencer transmitió en vivo los ataques estadounidenses sobre la capital venezolana, imágenes que mostraban un masivo apagón y una ciudad cubierta por una densa nube de humo, preludio de la caída de Maduro.
“Yo con mis propios ojos vi las explosiones. Literalmente explotó en varios lugares y se escuchaban ruidos de aviones”, relató el joven de 32 años en un video publicado en su cuenta de Instagram. En otro tramo de la grabación advirtió: “No se ve, pero está lleno de humo”, mientras señalaba la interrupción de los servicios básicos. “Grabé un par de tomas, pero se fue la luz en la mitad de Caracas”, agregó.
El testimonio en primera persona de Michelo se convirtió rápidamente en uno de los registros más difundidos de la ofensiva militar que terminó con la captura del líder chavista. Sin embargo, más allá de prometer “nuevas actualizaciones” sobre la situación en la capital venezolana, el influencer evitó precisar cuál será su propio destino en un escenario donde el chavismo parece entrar en caída libre.
La incertidumbre no alcanza solo a Michelo. Tampoco está claro qué harán los principales dirigentes del régimen: si intentarán huir para evitar un destino similar al de Maduro o si buscarán resistir. Analistas advierten que podrían ser cientos de miles los venezolanos que, en cuestión de días, se reconviertan en “exchavistas”, aunque tras años de represión, torturas y familias quebradas por la emigración, el final del régimen podría derivar en una espiral de violencia aún mayor que la de los bombardeos que sacudieron a Caracas.
El influencer que popularizó bailes a través de Tik-Tok es señalado en redes y en el ambiente político como un personaje rodeado de sospechas y versiones: muchos se preguntan cómo se financia, quién costea su vida en Caracas y por qué su discurso coincide de manera casi exacta con la narrativa oficial del chavismo.
Sin pruebas documentales ni confirmación judicial, se lo acusa informalmente de recibir respaldo del régimen, algo que él niega, pero que reaparece cada vez que exhibe acceso, permanencia y visibilidad en un país donde la disidencia suele enfrentar fuertes restricciones.
Ese conjunto de factores -argentino, militante extranjero del chavismo y con ingresos poco transparentes- lo convirtió en foco de rumores políticos persistentes, que nunca se probaron de manera concluyente, pero tampoco lograron disiparse por completo.
GZ