Una investigación periodística basada en documentos bancarios completos, incorporados a una causa judicial en Miami (Estados Unidos), expuso un ambiguo circuito financiero mediante el cual los dólares generados por la Selección Argentina -por contratos comerciales, sponsoreo y partidos amistosos- no ingresaron directamente a las cuentas de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), sino que fueron dirigidos a una empresa privada radicada en Florida llamada TourProdEnter LLC.
Estos registros, que abarcan movimientos especialmente concentrados entre 2023 y 2024, revelan que la firma de Florida actuó como un eje central para recibir ingresos internacionales por sponsor, derechos comerciales y otros contratos de la Selección, con comisiones formales del 30 % por gestión comercial y un 10 % por logística según el contrato existente con la AFA.
De acuerdo con las planillas bancarias, transferencias de alto monto ingresaron a cuentas de TourProdEnter en bancos como Bank of America y Synovus Bank, sin pasar previamente por los balances institucionales de la AFA. Desde allí, el dinero fue derivado a distintos destinos. Entre los movimientos registrados se encuentran envíos millonarios hacia brokers en Uruguay y pagos a sociedades consideradas “fantasma”, así como gastos personales y servicios que no guardan relación aparente con la actividad deportiva.
Además de estas transferencias, los documentos muestran pagos que incluyen servicios de aviación privada y alquiler de embarcaciones, con operaciones que no fueron justificadas como actividades vinculadas al fútbol.
El esquema, que funcionó durante la presidencia de Claudio “Chiqui” Tapia al frente de la AFA, despertó cuestionamientos por la falta de trazabilidad clara en los balances institucionales: al gestionarse en el exterior, buena parte de los ingresos quedaban fuera del sistema financiero argentino y de los controles habituales, lo que generó dudas sobre la transparencia y la rendición de cuentas de una entidad que administra recursos generados por el deporte más popular del país.
La exposición de estos documentos se da en el contexto de una investigación judicial internacional tras un pedido de Discovery en tribunales estadounidenses, que aportó registros clave para reconstruir el recorrido de los fondos y que ahora están bajo análisis tanto en la Justicia estadounidense como en el ámbito mediático local.
GZ