El Concejo Deliberante de Adolfo Alsina aprobó el último viernes por la noche un aumento del 105% en la tasa vial, lo que desató un fuerte malestar entre los productores del municipio gobernado por el intendente Javier Andrés (UCR). El fastidio también alcanzó a ruralistas de la vecina localidad de Salliqueló, ya que alrededor del 30% de ellos tributan en ese distrito.
El conflicto del municipio ubicado en el sudoeste bonaerense se inscribe en un escenario más amplio que atraviesa a distintas regiones de la provincia de Buenos Aires, donde sociedades rurales vienen llevando reclamos similares con el respaldo de CARBAP, la entidad madre que nuclea al ruralismo provincial.
El eje común del planteo es que los aumentos se ejecutan sin mejoras en el estado de los caminos rurales. Desde el sector agropecuario remarcan una diferencia central: a diferencia de un impuesto, una tasa debe tener como contrapartida la prestación efectiva de un servicio. “Si no hay servicio, deja de ser una tasa”, señalan los productores, que apuntan al deterioro de la red vial y a la falta de información sobre el destino de los fondos recaudados.
En Adolfo Alsina, el reclamo fue encabezado por la Sociedad Rural local. En diálogo con Newsdigitales, su vicepresidente, Mariano Moro, cuestionó con dureza la medida aprobada y advirtió que el conflicto no pasa solo por el porcentaje de aumento, sino por un combo de caminos intransitables, promesas incumplidas y ausencia de transparencia.
Mariano Moro explicó que un análisis final de la entidad determinó que la suba interanual de la tasa vial alcanzó “el 105% y no el 101%”, como se estimó inicialmente.
La alícuota del tributo se calcula en base a kilos de trigo, kilos de carne y litros de gasoil. “Algunos concejales quieren confundir diciendo que pasó de 700 a 1.000 pesos, comparando una cuota con la siguiente. Pero cuando hablamos en términos anuales, se pasó de alrededor de 3.100 pesos a 6.300”, sostuvo.
Según el dirigente rural, ese enfoque busca minimizar el impacto real del aumento sobre los productores. “Una cosa es comparar cuotas y otra muy distinta es ver cuánto se paga en todo el año”, remarcó.
En Adolfo Alsina denuncian que los caminos están detonados Otro de los puntos que generó mayor enojo en el sector es la diferencia en los criterios de actualización. “El propio municipio está estimando una inflación del 30% y todas las tasas urbanas -alumbrado, barrido y limpieza, cloacas, habilitaciones- aumentan exactamente ese porcentaje”, señaló Moro.
Sin embargo, el esquema cambia cuando se trata del sector agropecuario. “Marcas y señales y, sobre todo, conservación de caminos rurales aumentan 105%. Ahí es donde sentimos que hay una doble vara”, planteó.
El estado de los caminos rurales emergió como el eje central del reclamo. “Lo más malo de todo esto es que los caminos están intransitables. Por eso viene la bronca del productor”, afirmó Moro.
Adolfo Alsina es el quinto distrito más extenso de la provincia de Buenos Aires en caminos rurales con cerca de 3.000 kilómetros de caminos rurales, entre tramos municipales y provinciales
Según estimaciones de la Sociedad Rural, en el último año la maquinaria vial habría pasado solo por unos 1.000 kilómetros. “Hay alrededor de 2.000 kilómetros donde la máquina no pasó en los últimos doce meses”, advirtió.
“Si te aumentan la tasa pero los caminos están buenos, igual un poco se reniega, porque el productor está cansado de impuestos. Pero estoy seguro de que no habría habido la participación que hubo en el Concejo si el servicio fuera bueno”, agregó.
El vicepresidente de la Sociedad Rural de Adolfo Alsina recordó que el conflicto entre el sector agropecuario y el municipio que conduce el intendente radical Javier Andrés -quien transita la mitad de su segundo mandato- viene de larga data.
Durante la pandemia, los productores aceptaron que parte de lo recaudado por la tasa vial se destinara a otras áreas como salud o acción social. “En ese momento el intendente vino, se sentó con nosotros y explicó la situación. Fuimos solidarios pese a lo que siempre se nos achaca”, señaló.
El escenario, según Moro, ahora fue distinto. “No hubo explicaciones ni transparencia”, afirmó, y recordó que en 2021 el intendente firmó un acta acuerdo comprometiéndose a presentar informes cuatrimestrales sobre los trabajos realizados y los gastos de la tasa vial. “Esos informes no están y los reclamamos en reiteradas oportunidades”, dijo.
La sesión que aprobó la suba contó con la presencia de más de 80 productores que colmaron el recinto ubicado en la ciudad de Carhué. Muchos de ellos llegaron desde de distintas localidades del partido, y hubo respaldo de entidades vecinas como la Sociedad Rural de Salliqueló o la cooperativa “La Emancipación”, con sede en Darregueira, Partido de Puan, cuyos asociados también tributan en Adolfo Alsina.
“Hubo mucha participación. Lamentamos que sea por este motivo, pero como dirigentes gremiales estamos contentos por la gente que fue. En mi caso particular había un montón de gente que no conocía. Entonces preguntaba: ‘¿y este muchacho de dónde es?’. ‘De Villa Maza’, me decían. ‘¿Y este dónde tiene campo?’. ‘En Leubucó’. El partido es muy grande”, relató el dirigente.
Aunque algunos concejales se comprometieron a transparentar números y obras a partir de 2026, desde la Sociedad Rural se muestran escépticos. “Estamos muy descreídos”, admitió Mariano Moro, y advirtió que, de no haber respuestas, algunos productores analizan la posibilidad de avanzar por la vía judicial, una alternativa que ya ha sido utilizada en otros distritos bonaerenses.