Las diferencias entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva volvieron a quedar en evidencia en las últimas semanas a partir de la situación política en Venezuela, un tema que reabrió viejas tensiones ideológicas y personales entre Buenos Aires y Brasilia.
El contrapunto público más reciente se produjo en el marco de la última cumbre del Mercosur, donde ambos mandatarios expusieron posturas abiertamente contrapuestas sobre el régimen de Nicolás Maduro y el rol del bloque regional frente a Caracas.
Durante la cumbre del Mercosur, Lula había defendido la necesidad de evitar el aislamiento regional de Venezuela y sostenía que el bloque debía contribuir a una salida política negociada.
Milei, en cambio, había afirmado que Argentina “no puede ser cómplice de regímenes autoritarios”, al tiempo que insistía en que Venezuela “no cumple con los estándares democráticos mínimos”. También apoyaba la presión de Estados Unidos. Como se sabe, consumado el reciente operativo, el mandatario argentino celebró la detención de Maduro.

Las tensiones actuales reactivaron además viejos episodios de enfrentamiento verbal entre Milei y Lula, cuando ninguno de los dos ocupaba la Presidencia de sus países.
En mayo de 2020, en plena pandemia de coronavirus, Lula -entonces expresidente- había generado polémica al reflexionar sobre el impacto del Covid-19 y el rol del Estado.
Y un día no sólo queda claro que sos una mierda como todo zurdo sino que además te graduas de terrible hijo de puta...
— Javier Milei (@JMilei) March 13, 2021
Con ustedes, la bosta Lula...!!! https://t.co/x1q8MPUTji
“Es bueno que la naturaleza, en contra de la voluntad de la humanidad, haya creado este monstruo llamado coronavirus porque este monstruo está permitiendo a los ciegos ver que sólo el Estado es capaz de dar soluciones a ciertas crisis. Esta crisis del coronavirus sólo el Estado puede resolverla”, afirmó Lula en una entrevista con la revista Carta Capital.
Un año más tarde, en 2021, Milei reaccionó con extrema dureza cuando esa declaración fue retomada por el portal La Derecha Diario. “Y un día no sólo queda claro que sos una mierda como todo zurdo sino que además te graduás de terrible hijo de puta… Con ustedes, la bosta Lula…!!!”, escribió entonces el actual presidente argentino, en uno de los ataques personales más virulentos que se le recuerdan contra el líder del PT.
Ese episodio también se inscribe en el posicionamiento ideológico que Milei construyó antes de llegar a la Casa Rosada, marcado por una fuerte afinidad con el expresidente brasileño Jair Bolsonaro.
En reiteradas oportunidades, Milei elogió al exmandatario de ultraderecha y lo definió como un referente en la lucha contra el “socialismo” en la región, en contraste directo con Lula, a quien suele ubicar como símbolo de la izquierda latinoamericana.

Esa identificación con Bolsonaro, sumada a las críticas explícitas a Lula incluso antes de que ambos fueran presidentes, explica en parte el clima frío que caracteriza hoy el vínculo entre Buenos Aires y Brasilia.
Así, el conflicto venezolano funciona como catalizador de un desacuerdo más profundo, que combina diferencias ideológicas, antecedentes personales y visiones opuestas sobre el rol del Estado y la integración regional.