La detención de al menos siete periodistas y trabajadores de la prensa en Caracas, denunciada por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), volvió a poner en evidencia el deterioro sostenido de la libertad informativa en Venezuela. Los arrestos ocurrieron durante la mañana y primeras horas de la tarde del 5 de enero, en su mayoría en las inmediaciones de la Asamblea Nacional, mientras los comunicadores realizaban tareas de cobertura.
Según el gremio periodístico, tres de los detenidos fueron liberados horas después, aunque el resto permanecía bajo custodia al cierre de la jornada. El SNTP exigió la liberación inmediata de todos los periodistas y advirtió que las detenciones constituyen una violación directa al derecho a la información y al ejercicio profesional del periodismo.
Estos hechos no pueden leerse como episodios aislados. En los últimos años, organizaciones nacionales e internacionales documentaron un patrón persistente de intimidación, detenciones arbitrarias y restricciones operativas contra medios y periodistas críticos del oficialismo. La presencia policial y militar en espacios institucionales se convirtió en una herramienta de control del acceso informativo.
El uso de detenciones breves, liberaciones condicionadas y amenazas legales forma parte de una lógica de disciplinamiento. Aunque muchas de estas acciones no derivan en procesos judiciales prolongados, cumplen una función disuasiva: limitar la cobertura independiente y fomentar la autocensura en un contexto ya marcado por el cierre de medios y el exilio forzado de comunicadores.
#AlertaSNTP | Al menos siete periodistas y trabajadores de la prensa han sido detenidos durante la mañana y primera hora de la tarde de este #5Ene, la mayoría de ellos en la Asamblea Nacional y sus alrededores.
— SNTP (@sntpvenezuela) January 5, 2026
Hasta ahora, tres fueron liberados y urgimos a las autoridades para…
La elección de la Asamblea Nacional como escenario de las detenciones no es casual. Se trata de un espacio simbólico clave, donde se dirimen los equilibrios de poder y se construyen los mensajes políticos hacia el interior y el exterior del país. Restringir la cobertura en ese ámbito implica controlar el relato en un momento de alta sensibilidad institucional.
La situación de los periodistas detenidos se suma a un escenario más amplio de persecución que incluye detenciones políticas, procesos penales arbitrarios y vigilancia sobre actores sociales. La persistencia de estas prácticas refuerza la percepción de que, aun en contextos de transición o reconfiguración del poder, el aparato estatal mantiene intactos sus mecanismos de control sobre la prensa.
#COMUNICADO | No es posible avanzar hacia una transición democrática mientras persistan la persecución política, la censura y la prisión arbitraria.
— SNTP (@sntpvenezuela) January 5, 2026
El SNTP exige la liberación de 23 periodistas y trabajadores de la prensa y el desbloqueo de más de 60 medios censurados.
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El reclamo del SNTP vuelve a subrayar una demanda central: sin garantías para el ejercicio periodístico, cualquier promesa de normalización política carece de credibilidad. La libertad de prensa continúa siendo uno de los principales indicadores del estado real de la democracia venezolana.