El intendente de Ezeiza, Gastón Granados, generó una profunda crisis de conducción dentro del peronismo bonaerense al manifestar su apoyo público a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela que culminó con la detención de Nicolás Maduro. Mientras las principales figuras del Partido Justicialista (PJ), encabezadas por el gobernador Axel Kicillof y la expresidenta Cristina Kirchner, condenaron el operativo de Donald Trump como una violación a la soberanía, el jefe comunal se diferenció drásticamente al calificar el hecho como una "exitosa operación".
Celebro la exitosa operación que abre las puertas a la libertad, la democracia y la paz en Venezuela
— Granados Gastón (@GranadosGaston) January 3, 2026
Deseo que pronto el pueblo venezolano encuentre su merecido destino 🇻🇪 ✌️!!
Apenas se conoció que fuerzas especiales estadounidenses capturaron a Maduro para trasladarlo a una prisión federal en Nueva York, Granados utilizó su cuenta oficial en X para marcar una postura solitaria dentro del conurbano. "Celebro la exitosa operación que abre las puertas a la libertad, la democracia y la paz en Venezuela. Deseo que pronto el pueblo venezolano encuentre su merecido destino", escribió el intendente, acompañando sus palabras con el tradicional símbolo peronista de la victoria.
Esta manifestación provocó un "terremoto" de reacciones. En el seno del PJ bonaerense, la postura de Granados generó ruido, mientras que en las redes sociales recibió una inesperada ola de aprobación por parte de militantes libertarios y del PRO, quienes le dieron la "bienvenida" a las posturas de la derecha.
La postura de Granados expone la falta de una "brújula" ideológica unificada en el principal partido de la oposición. El gobernador de la provincia de Buenos Aires había calificado previamente el accionar militar como una "grave violación de los principios elementales del Derecho Internacional".
Para el círculo íntimo del jefe comunal, no se trató de un hackeo, sino de una postura fidedigna que busca despegar al distrito de Ezeiza de la línea histórica del kirchnerismo respecto al chavismo. Mientras el Gobierno nacional de Javier Milei celebra el cambio de régimen en Caracas, la provincia de Buenos Aires se convierte en el nuevo escenario de una disputa doctrinaria donde algunos intendentes parecen empezar a escribir su propio manual.
TM.