Este lunes por la tarde, una masiva movilización que superó en convocatoria a la del pasado sábado se concentró frente a la embajada de Estados Unidos en el barrio porteño de Palermo. Convocada por un amplio espectro de organizaciones políticas, sindicales y sociales, la marcha tuvo como eje el repudio a la intervención de Donald Trump en Venezuela y la exigencia de libertad para el detenido Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
La columna, que partió desde Plaza Italia, avanzó por la avenida Sarmiento bajo un fuerte operativo de seguridad que incluyó carros hidrantes y un doble anillo policial. Tras algunos minutos de tensión inicial frente al predio de la Sociedad Rural, las fuerzas de seguridad reubicaron el cordón para permitir que los manifestantes llegaran hasta la esquina de la sede diplomática.

La movilización destacó por una unidad de acción inusual entre diversos sectores de la oposición:

Frente a la embajada, se leyó un documento consensuado que calificó la captura de Maduro como un "secuestro" y exigió al gobierno de Javier Milei la ruptura de relaciones comerciales y diplomáticas con Washington.
La diputada Myriam Bregman advirtió que la intervención de EE. UU. busca el "control total del petróleo" y comparó la situación con el golpe de 1973 en Chile. Por su parte, referentes de los movimientos sociales subrayaron que la pelea contra la reforma laboral en Argentina está "hermanada" con la defensa de la soberanía venezolana.
La jornada concluyó cerca de las 18:10 con escenas de fuerte carga simbólica, como la quema de una bandera estadounidense y muñecos alegóricos. El cierre incluyó la entonación de los himnos de Argentina y Venezuela -este último en una versión interpretada por Hugo Chávez-, tras lo cual se inició una desconcentración pacífica bajo la vigilancia de las fuerzas federales y de la Ciudad.