El Ministerio de Salud de la Nación desmintió este lunes el cierre del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas y aseguró que su funcionamiento y continuidad “están plenamente garantizados”, luego de que algunos medios publicaran que el plan había sido dado de baja.
Desde la cartera sanitaria afirmaron que se trató de un “burdo intento de diseminar información falsa” a partir de una reorganización interna del programa, que no implicó la interrupción de la atención ni el abandono de pacientes.
Según detalló el Ministerio, durante 2025 el programa contaba con una dotación de 13 personas y registraba un promedio de 7,4 llamados diarios, lo que evidenciaba un exceso de personal en relación con la carga de trabajo.
Ante ese escenario, se decidió optimizar el funcionamiento del área sin afectar el servicio. Como respuesta, indicaron, parte del personal desafectado optó por renunciar en bloque, en un intento de “vaciar el programa”.
A pesar de esa situación, el Ministerio aseguró que en lo que va de 2026 todas las consultas recibidas fueron atendidas y correctamente derivadas dentro de la red nacional de atención.
Actualmente, el programa continúa operativo a través del equipo administrativo activo y bajo la coordinación médica del Hospital Garrahan, que articula la atención con los centros de alta complejidad de todo el país.
Desde la cartera de Salud remarcaron que el compromiso del Estado es “inequívoco” y enfatizaron que no se interrumpe la atención ni se abandona a los pacientes.
“No se tolera la desinformación. Se trabaja con responsabilidad, eficiencia y con un único objetivo: cuidar a los bebés y acompañar a sus familias”, subrayaron.
ND