Alpine arranca la nueva temporada poniendo en marcha el motor de su nuevo auto en la fábrica de Enstone. Con el cambio de reglamento y la alianza con Mercedes, el equipo de Franco Colapinto apuesta a dejar atrás un año difícil.
El 2026 no será un año más en la Fórmula 1: marca el comienzo de una nueva era reglamentaria con modificaciones técnicas y motores renovados. En este contexto, Alpine encendió por primera vez la unidad de potencia Mercedes que impulsará su flamante monoplaza, el A526.
Bajo el lema "Una nueva era. El A526 está vivo" en las redes sociales, se puede escuchar el rugido del motor alemán que reemplaza a la histórica motorización de Renault, marcando el inicio de la transición de Alpine a un equipo cliente de Mercedes.
El convenio firmado en noviembre de 2024 entre Alpine y Mercedes es la piedra angular del proyecto de recuperación de la escudería, que viene de un 2025 para el olvido donde finalizó en el último puesto del Mundial de Constructores.
Este acuerdo no solo prevé el suministro de unidades de potencia de última generación, sino también de cajas de cambios y trenes traseros, buscando replicar el éxito que la marca de la estrella tuvo en el inicio de la era híbrida anterior.
El encendido del motor es un hito simbólico pero crucial en términos operativos. Supervisado por el director técnico David Sánchez -figura clave que arribó en 2024 con experiencia en Ferrari y McLaren-, este "fire-up" permite a los ingenieros verificar la integración de los sistemas electrónicos y mecánicos antes de que el auto toque la pista.
Franco Colapinto, quien compartirá la alineación titular con el francés Pierre Gasly, se mostró optimista tras sus primeras sesiones en el simulador: "Estamos yendo en la dirección correcta. Si peleamos por los puntos, va a ser un año muy positivo para nosotros".

La temporada que se avecina presenta un desafío técnico sin precedentes. Los nuevos motores V6 turbo híbridos de 1.6 litros modifican drásticamente la entrega de potencia. Mientras que anteriormente el motor de combustión aportaba el 80% de la energía, ahora la relación será de 50% combustión y 50% eléctrica.
El componente eléctrico casi triplica su capacidad, pasando de 120kw a 350kw, lo que obligará a los pilotos a gestionar estratégicamente el uso de la batería durante las carreras.
Además, la aerodinámica activa jugará un rol fundamental. Los alerones delanteros y traseros podrán modificarse desde el cockpit para alternar entre modos de alta carga (para curvas) y baja resistencia (para rectas), reemplazando al tradicional DRS.
Steve Nielsen, director deportivo de Alpine, mantiene la cautela pero confía en la elección del socio motorista: "La batería es mucho más grande, así que es un desafío. Confiamos en que elegimos al proveedor adecuado. La realidad es que ahora mismo nadie sabe en qué lugar está y eso se pondrá a prueba en los testeos".