Jack Black, la estrella de Escuela de Rock y Una película de Minecraft, fue invitado a Capital FM donde habló de su último proyecto, Anaconda, junto a Paul Rudd. En esa entrevista, el actor admitió que su mayor arrepentimiento profesional fue haber rechazado un papel que terminó convirtiéndose en una clásico, con un personaje que curiosamente fue interpretado por Matías Martín.

La oportunidad que Black dejó pasar fue la de interpretar a Síndrome, el villano de Los Increíbles (papel que terminó en manos de Jason Lee, que venía de Casi famosos). El actor confesó que su indecisión nació de una desconfianza inicial hacia el talento del director: "Dije que no porque dije: 'Brad Bird... no sé quién es'", recordó. En aquel momento, Black no dimensionó el potencial que tenía este realizador que después hizo cosas como Ratatouille para Pixar o Misión Imposible: Protocolo fantasma.
El conflicto principal surgió cuando el comediante intentó intervenir en la profundidad del guion, cuestionando la construcción de su potencial personaje. "Este personaje que me ofrecen es un villano pero como que solo tiene una dimensión. Estoy interesado pero me gustaría ver una reescritura. ¿Podrían sumarle más capas a este personaje?", relató Black sobre sus exigencias de aquel entonces. La respuesta del estudio fue tajante y le indicaron que buscara otro rumbo. "Aprendí una lección muy valiosa, porque cuando se estrenó, fue una de las mejores películas jamás hechas", aseguró el actor.
Lo llamativo es que Los Increíbles fue de las pocas películas que llegaron con doblaje rioplatense al cine. El papel de Síndrome quedó en manos del periodista y conductor Matías Martin. Esta versión local de Disney fue un hito en el doblaje argentino, integrando a figuras reconocidas como Rubén Rada y Juana Molina.