25/02/2026 - Edición Nº1114

Entretenimiento

Hollywood

El arte y la química: ¿con qué se drogan los actores en las series y películas?

08/01/2026 | De El lobo de Wall Street y Trainspotting a Euphoria o Industry. El secreto detrás de la ficción.



El cine y las series han retratado el consumo de sustancias con un realismo perturbador, desde el frenesí financiero de El lobo de Wall Street y los viajes lisérgicos de Pánico y Locura en Las Vegas, hasta la crudeza visual de Euphoria o Industry. Sin embargo, detrás de cada escena de excesos existe un meticuloso trabajo de utilería liderado por figuras como el utilero Jeff Butcher (El Luchador), cuya misión es que el espectador crea ver una droga peligrosa cuando, en realidad, se trata de compuestos de farmacia o supermercado. La prioridad de estos utileros es la salud del elenco, vigilando desde alergias alimentarias hasta la irritación de las vías respiratorias.


Euphoria.

Para simular la cocaína, la industria ha evolucionado drásticamente desde los años 70 y 80, cuando el uso de laxantes para bebés o bicarbonato era la norma. Aquellas prácticas dejaron secuelas reales: Al Pacino confesó años después de Scarface que su "aparato respiratorio quedó alterado" por la cantidad de polvo aspirado. Hoy, el estándar es el inositol, un compuesto de vitamina B que, si bien es inofensivo, aporta una ligera sensación de euforia similar al de las bebidas energéticas. Aun así, el riesgo físico persiste; Jonah Hill terminó con una bronquitis severa tras el rodaje de El lobo de Wall Street, por la acumulación de materia en sus pulmones.

Para evitar que los actores sufran daños innecesarios, los utileros han desarrollado trucos de ingeniería casera. Uno de los métodos más comunes es aplicar vaselina en el interior de los billetes o sorbetes para que el polvo se adhiera a las paredes antes de llegar a la nariz. Otros, como Eric Cheripka (Boardwalk Empire), han diseñado sorbetes que se ocultan en los billetes y atrapan el polvo antes de que sea inhalado. En producciones como Euphoria o Griselda, se utiliza también lactosa en polvo o vitamina D que, al mezclarse con la humedad de la nariz, se disuelven sin causar el daño abrasivo de los químicos antiguos.


Industry.

En el caso de la heroína, la "cocina" cinematográfica es pura creatividad culinaria. Dependiendo de la escena, se utiliza una mezcla de polvo para panqueques y cacao para obtener el tono terroso, o azúcar morena con agua para simular el burbujeo en la cuchara al ser calentada. Para las inyecciones, utilizan jeringas con agujas retráctiles que se esconden al tocar la piel, mientras que el líquido desaparece en una recámara interna o se añade mediante efectos digitales (CGI) en postproducción.

La marihuana y la metanfetamina tienen soluciones más directas pero igualmente efectivas. Mientras que en los rodajes modernos se utilizan cigarrillos herbales de plantas no adictivas, la famosa "metanfetamina azul" de Breaking Bad no era más que caramelo o resina teñida. Estos materiales permiten que el actor rompa el cristal con la misma facilidad que si fuera vidrio real, manteniendo la estética característica de la serie sin los efectos colaterales del compuesto químico original.