El último Boletín Epidemiológico Nacional ha encendido las alarmas en el sistema sanitario al confirmar la aparición de 18 nuevos casos de Gripe H3N2 en distintos puntos del país. Según el reporte la circulación del virus se concentra actualmente en la provincia de Buenos Aires, Santa Cruz, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Neuquén y Mendoza.
De los casos analizados mediante secuenciación genética, las autoridades sanitarias detallaron que existen diferentes variantes en circulación: nueve corresponden al subclado K (J.2.4.1), ocho al subclado J.2.3 y uno al J.2.2. Un dato que los especialistas siguen de cerca es que, de los pacientes vinculados al subclado K, cinco requirieron internación, mientras que los restantes fueron tratados de forma ambulatoria. Hasta el momento, no se han registrado víctimas fatales relacionadas con este brote.
El análisis de los afectados revela un patrón mixto de contagio. De los casos detectados, dos tienen antecedentes de viajes recientes a Europa, mientras que otros tres se habrían contagiado en traslados internos a Córdoba y Tierra del Fuego. Sin embargo, casi la mitad de los pacientes no refieren haber viajado, lo que sugiere una circulación local que los equipos de salud ya están monitoreando mediante una vigilancia fortalecida.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud insta a los equipos médicos a profundizar la subtipificación de las muestras. El objetivo es claro: detectar tempranamente cualquier cambio en los patrones del virus que pueda alterar la efectividad de las estrategias actuales de atención clínica.

Para frenar la propagación de la Influenza A y otras infecciones respiratorias, se recomienda a la población mantener los esquemas de vacunación al día, incluyendo las dosis contra el neumococo y el SARS-CoV-2. El lavado frecuente de manos, la ventilación de ambientes cerrados y el uso del pliegue del codo al toser siguen siendo las barreras más efectivas.
En caso de presentar síntomas, se debe restringir el contacto con otras personas y esperar al menos 24 horas sin fiebre antes de retomar actividades habituales.

Finalmente, se recuerda que la vacuna antigripal es gratuita y obligatoria para los grupos de riesgo (embarazadas, personal de salud, mayores de 65 años y personas con comorbilidades). Su aplicación anual es fundamental para reducir no solo los contagios, sino la presión sobre el sistema de internación hospitalaria durante la temporada de virus respiratorios.